Para generaciones, muchas, perdidas las de los escritores latinos medievales y modernos, como este Juan Segundo. Demasiado modernos para los clasicistas y una especie de renegados para los estudiosos de las literaturas vernáculas, el descuido de todos hace que los tengamos por raros a unos y a los más por carroña para eruditos.
Le tengo un cariño gordo a la Wikipedia. Es colaborativa, como Χείρων·Chiron y ya se sabe que es de bien nacido ser colaborativo (ya me he aliviado, algún día tenía que soltar este ripio de mi invención).
Me he entretenido creando algunos artículos: el de Inscriptiones Graecae y el del Packard Humanities Institute por satisfacer mi curiosidad (se aprende lo mismo leyendo que escribiendo, o traduciendo del inglés) y el del Thesaurus Linguae Graecae por agradecimiento al pedazo de herramienta que gozamos.
…me han traído tres cursos, uno el habitual y los otros exóticos de narices.
Curso 1. Aqva antiqva. Fuentes, ríos y mares en la antigüedad clásica. IV Curso de Actualización Científica y Didáctica sobre el Mundo Clásico. Zaragoza marzo-abril de 2008. Aquí la web con el programa y el formulario de inscripción.
Habrá quien lo conozca desde hace años, pero yo acabo de descubrir The Chicago Homer, que a pesar de su nombre cubre en realidad toda la épica arcaica: Homero, Hesíodo, El escudo de Heracles y los Himnos homéricos. Es una especie de Perseus especializado que, como éste, tiene los enlaces morfológicos, léxicos y estadísticos de rigor.
Me gustó tanto el meme de los raros-raros que sería un comer y rascar… Pero como no sólo de raros vive el clasicista, pongo uno más y lo dejo (creo).
Volcacio Seisdedos, sive Volcacius Sedigitus, fue un crítico literario romano de fines del siglo II, autor de un poema titulado De poetis. Se conservan cuatro fragmentos en pasajes de autores mejor documentados; es tan poco que voy a darme el gusto de reproducir y traducir su obra completa.
…no son, por esta vez, los dientes metaforizados, sino las que depositó el académico Juan Luis Cebrián en su alocución sobre blogs ante la Real Academia de la Lengua Española. Lo resumen en porsilasmoscas.net, y lo publican entero en su casa.
Anda por ahí un memo al que llaman, sin embargo, Meme (sine animo iniurandi dictum, sed meam avunculam emissem pro ioco). Sin falta de que me inviten porque la propuesta es lo bastante sabrosa, corto y pego un fragmento de uno de esos raros raros. Recién salido del TLG, que no tengo porque no me lo puedo permitir, con todos ustedes Julio Pólux en deshabillé recitando un fragmento de lexicografía náutica (Onomástico 1.82):
Pues eso, que estoy en Valencia en el XII Congreso de la SEEC donde he leído una comunicación. Y como dicen los amigos que esperar dos o tres años para saber de qué va es mucho esperar, aquí que la cuelgo. Con la coletilla de “en prensa”, como se suelen hacer estas cosas:
Me acaricia el ego que su autor, Peter Heslin se haya tomado la molestia de notificarme la actualización de Diogenes a la versión 3.1. Por si alguien no sabe qué es, aclaro: software libre para navegar y buscar en las bases de datos de textos griegos y latinos distribuidas en CD-Rom TLG y PHI. Es el programa que usaría si pudiera permitirme el lujo de pagar sus licencias.
1. La Universidad de por aquí ha suscrito un convenio con Educación por el que los profes de media podemos sacarnos el carnet de la biblioteca de la Universidad (idea fácil de exportar a otras universidades, aviso), y el resultado es una gozada, libros a patadas. En un estante he descubierto, prácticamente vírgenes, varios ejemplares de una colección preciosa e ignorada: la Biblioteca Universal Gredos. Son libros de tapa dura, blanca y bronce metalizado, e interior de una sencillez muy elegante.