Así es como se dice en griego moderno “mi cumpleaños”, que hace el número με´. Los curiosos pueden consultar el sistema de numeración griego en la Wikipedia.
Cuando les he dicho a mis chicas de 2º (ellas son por orden rigurosamente alfabético A. y A.) que esta cifra ya empieza a pesarme, A. me ha dicho, con el tono dulce propio de su carácter y el humor de su inteligencia: “Profesor, debería dejar de leer esos poemas…”.
¡Oh là là, qué delicia! No puede uno enseñarles nada, sin que acaben usándolo contra el remitente. Se refería ni más ni menos que al poema de Mimnermo de Colofón (Fr.1) que semanas atrás tradujimos en clase, y que transcribo para delicia de los aficionados y castigo de ignorantes.
Tίς δὲ βίος, τί δὲ τερπνὸν ἄτερ χρυσῆς Ἀφροδίτης;
τεθναίην, ὅτε μοι μηκέτι ταῦτα μέλοι,
κρυπταδίη φιλότης καὶ μείλιχα δῶρα καὶ εὐνή,
οἷ’ ἥβης ἄνθεα γίνεται ἁρπαλέα
ἀνδράσιν ἠδὲ γυναιξίν· ἐπεὶ δ’ ὀδυνηρὸν ἐπέλθηι
γῆρας, ὅ τ’ αἰσχρὸν ὁμῶς καὶ κακὸν ἄνδρα τιθεῖ,
αἰεί μιν φρένας ἀμφὶ κακαὶ τείρουσι μέριμναι,
οὐδ’ αὐγὰς προσορῶν τέρπεται ἠελίου,
ἀλλ’ ἐχθρὸς μὲν παισίν, ἀτίμαστος δὲ γυναιξίν·
οὕτως ἀργαλέον γῆρας ἔθηκε θεός.
Traduciré de memoria y a ojo, tal y como recuerdo que nos quedó en clase.
“¿Qué vida hay, qué placer sin la dorada Afrodita?
Estaré muerto cuando ya nada me importen estas cosas:
el amor a escondidas, los dulces regalos y la cama,
que son los agradables frutos de la juventud
para hombres y mujeres. Que cuando llega la pesarosa
vejez, que hace a un tiempo al hombre feo y malo,
de continuo funestos temores atormentan su ánimo,
ni siquiera se alegra de contemplar los rayos del sol,
y resulta odioso para los niños y despreciable para las mujeres.
Así de odiosa hizo la divinidad a la vejez”.
No quiero ponerme mementomórico, que decía Jose Ángel de VanityFea, sino continuar con una discusión que quien más quien menos todos hemos abordado alguna vez. ¿Hacen el estudio y la cultura mejores a las personas? ¿En qué medida nos cambian?
Nunca he sabido qué contestar al meollo de esta pregunta, pero sí tengo una respuesta parcial más bien modesta. Mis alumnos, sobre todo los mejores, según van ascendiendo en el cursus honorum, son capaces de hacer chistes cada vez más sofisticados, como éste de mi A. No es gran cosa, y ni siquiera es una virtud, pero sólo la educación formal hace posible este tipo de humor, y es un tipo de humor que, dicho en palabras homéricas, calienta mi ánimo y me reconforta. ¿No es toda la cultura en sí misma una forma de consolatio vitae?
Añadido 7/4/2006. Para aclarar el significado de “mementomórico” (supongo que por aquí merodean alumnos, y al fin y al cabo la deformación profesional es un vicio menor), he consultado la wikipedia española. Dado que no existía el artículo, lo he creado, y ahí luce flamante: Memento mori.
Vengo de tener un pompilo.blogspot.com a ésta que es ya mi casa. Ando atareado cacharreando con la base de datos (que si traslado los comentarios antiguos, formatear los enlaces, el diseño…). Está entretenido, porque la tecnología web me gusta, pero cansa también. Cualquier día de éstos posteo sobre el libro que estoy leyendo, o sobre lo que significa para mí enseñar literatura, y lo mucho que me cuesta.
Todavía quedan piratas. Por el estrecho de Malaca, entre Malasia e Indonesia, pasa un tercio del tráfico marítimo mundial, y la tentación es muy fuerte. Japan today da cuenta de su último golpe. Y esto me recuerda que los griegos fueron en sus primeros tiempos piratas (hasta que Minos los metió en cintura) probablemente por las mismas razones: el tráfico comercial que bordeaba su tierra y la costa tan irregular, con sus ensenadas, ríos navegables e islas en los que esconderse. Todo según el relato de Tucídides 1.5, que dice que “no pasaban por ello vergüenza alguna, sino que en cierto modo obtenían mayor honra” (οὐκ ἔχοντός πω αἰσχύνην τούτου τοῦ ἔργου, φέροντος δέ τι καὶ δόξης μᾶλλον).
Actualizado (8/11/2005). No sólo en el estrecho de Malaca. La costa de Somalia también conoce los asaltos de piratas, en lancha y con lanzagranadas: elmundo.es.
El pez piloto, Naucrates ductor (Lineo, 1758), que da nombre a este blog me pide un poco de nombradía. Así que hoy traduzco las únicas referencias a este personaje mitológico, un marinerito casi anónimo.
Ateneo, Deipnosofistas VII 283e
Ἀπολλώνιος δ’ ὁ ῥόδιος ἢ Ναυκρατίτης ἐν Ναυκράτεως κτίσει τὸν Πομπίλον φησὶν ἄνθρωπον πρότερον ὄντα μεταβαλεῖν εἰς ἰχθὺν διά τινα Ἀπόλλωνος ἔρωτα‧ τὴν γὰρ Σαμίων πόλιν παραρρεῖν ποταμὸν Ἴμβρασον,
τῷ ῥά ποτ’ Ὠκυρόην νύμφην, περικαλλέα κούρην,
Χησιὰς εὐπατέρεια τέκεν φιλότητι μιγεῖσα,
Ὠκυρόην, ᾗ κάλλος ἀπείριτον ὤπασαν Ὧραι‧
ταύτης οὖν ἐρασθέντα Ἀπόλλωνα ἐπιχειρῆσαι ἁρπάσαι. διαπεραιωθεῖσαν δ’ εἰς Μίλητον κατά τινα Ἀρτέμιδος ἑορτὴν καὶ μέλλουσαν ἁρπάζεσθαι εὐλαβηθεῖσαν Πομπίλον τινὰ θαλασσουργὸν ἄνθρωπον καθικετεῦσαι ὄντα πατρῷον φίλον, ὅπως αὐτὴν εἰς τὴν πατρίδα διασώσῃ, λέγουσαν τάδε‧
πατρὸς ἐμοῖο φίλου συμφράδμονα θυμὸν ἀέξων,
Πομπίλε, δυσκελάδου δεδαὼς θοὰ βένθεα πόντου,
σῷζέ με:
καὶ τὸν εἰς τὴν ἀκτὴν διαγαγόντα αὐτὴν διαπεραιοῦν. ἐπιφανέντα δὲ τὸν Ἀπόλλωνα τήν τε κόρην ἁρπάσαι καὶ τὴν ναῦν ἀπολιθώσαντα τὸν Πομπίλον εἰς τὸν ὁμώνυμον ἰχθὺν μεταμορφῶσαι ποιῆσαί τε τὸν
πομπίλον ὠκυάλων νηῶν αιηονονα δουρον.
Apolonio de Rodas, o de Naúcratis, cuenta en La toma de Naúcratis lo siguiente. Pompilo era antes un hombre, y se convirtió en pez a causa de un escarceo de Apolo. El río Ímbraso bordea la ciudad de los samios y…
«allí en tiempos a la ninfa Ocírroe, una joven hermosísima,
parió la noble Quesias de su relación con un amante;
a Ocírroe, a la que dieron las Horas una belleza sin par»
El caso es que Apolo, enamorado de ella, intentó hacerla suya. Ella se había desplazado a Mileto para asistir a una fiesta de Ártemis y, temiendo que iba a ser raptada, suplicó a Pompilo, un marino que era amigo de su familia, que la llevara de vuelta a casa, diciéndole:
«Deudor del consejero ánimo de mi querido padre,
Pompilo, conocedor del cóncavo fondo del mar estrepitoso,
sálvame.»
Él la llevó en su viaje hasta la costa vecina. Apolo se apareció, raptó a la joven y, tras petrificar la nave, transformó a Pompilo en el pez del mismo nombre, e hizo
«a Pompilo madero †eonon† de las naves que navegan veloces.»
Claudio Eliano, Sobre los animales 15.23
Τὸν ἰχθὺν τὸν πομπίλον οὐ μόνον Ποσειδῶνος λέγουσιν ἱερὸν εἶναι, ἀλλὰ καὶ τῶν ἐν Σαμοθρᾴκῃ θεῶν φίλον. ἁλιέα γοῦν τινα ἐν τοῖς ἄνω τοῦ χρόνου τιμωρίαν ὑποσχεῖν τῷδε τῷ ἰχθύι. καὶ τὸ μὲν ὄνομα ἦν ὡς λόγος τοῦ ἁλιέως Ἐπωπεύς, ἦν δὲ ἐξ Ἰκάρου τῆς νήσου, καὶ υἱὸς αὐτῷ ἦν. ἀθηρίας οὖν ποτε γενομένης ἰχθύων, ἀνήγαγε τὸν βόλον μόνους θηράσαντα πομπίλους, οὕσπερ οὖν καὶ δεῖπνον σὺν τῷ παιδὶ ὁ Ἐπωπεὺς ἔθετο. οὐκ ἐς μακρὰν δὲ δίκη τιμωρὸς μετῆλθεν αὐτόν· τῇ γὰρ ἁλιάδι αὐτοῦ κῆτος ἐπελθὸν ἐν ὄψει τοῦ παιδὸς τὸν Ἐπωπέα κατέπιε.
λέγουσι δὲ καὶ τοὺς δελφῖνας πολεμίους τῷ πομπίλῳ εἶναι, οὐ μὴν οὐδὲ ἐκείνους καλῶς ἀπαλλάττειν ὅταν αὐτοῦ γεύσωνται· σφαδάζουσι γὰρ παραχρῆμα καὶ ἐκμαίνονται, καὶ ἀτρεμεῖν ἀδυνατοῦντες ἐπὶ τοὺς αἰγιαλοὺς ἐκφέρονται, καὶ ἅπαξ ἐκβρασθέντες ὑπὸ τοῦ κύματος κορώναις τε εἰναλίαις καὶ λάροις δεῖπνόν εἰσιν.
λέγει δὲ Ἀπολλώνιος ὁ Ῥόδιος ἢ Ναυκρατίτης ὅτι καὶ ἄνθρωπός ποτε οὗτος ἦν, καὶ ἐπόρθμευεν. ὁ δὲ Ἀπόλλων ἠράσθη κόρης, καὶ ἐπειρᾶτο αὐτῇ ὁμιλῆσαι· ἣ δὲ ἀποδιδράσκουσα ἦλθεν ἐς Μίλητον καὶ ἐδεήθη Πομπίλου τινὸς θαλαττουργοῦ, ἵνα αὐτὴν διαγάγοι τὸν πορθμόν· ὃ δὲ ὑπήκουσεν. ἐπιφανεὶς δὲ ὁ Ἀπόλλων τὴν μὲν κόρην ἁρπάζει, τὴν δὲ ναῦν λίθον ἐργάζεται, τὸν δὲ Πομπίλον ἐς τὸν ἰχθὺν τοῦτον μετέβαλεν.
Del pez piloto dicen que no sólo es sagrado por Posidón, sino que también lo tienen en gran estima los dioses de Samotracia. Lo cierto es que tiempo atrás un pescador tenía mucho respeto a este pez; la leyenda dice que el nombre del pescador era Epopeo, que era de la isla de Ícaro y que era hijo de éste. Pues bien, cierta vez que la pesca era escasa, Epopeo izó la red y vio que sólo había capturado peces piloto, así que el pescador y su hijo se los comieron para cenar. No tardó mucho en llegarle el castigo: un monstruo marino apareció junto a la barca de Epopeo y se lo tragó delante de su hijo.
Dicen también que los delfines son enemigos del pez piloto, y que éstos tampoco salen bien parados cuando se lo comen: al punto sufren convulsiones y enloquecen y, como no pueden parar de retorcerse, son arrastrados hasta las playas; y una vez que las olas los han varado, son pasto de los cuervos de playa y las gaviotas.
Apolonio de Rodas, o de Náucratis, dice que éste también fue antes un ser humano y que se dedicaba al trasbordo de pasajeros. A Apolo le gustó una muchacha, y quería poseerla. Ella, para escapar de él, fue a Mileto y pidió a un tal Piloto, un marino, que la llevara al otro lado del estrecho, a lo que él accedió. Apolo se apareció, raptó a la muchacha, petrificó el barco y transformó a Piloto en este pez.
Por cierto, que encuentro en la impresionante FishBase una lista de hasta 19 sinónimos científicos de Naucrates ductor. Como para no liarse.