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Artículos de la categoría «Varia»

Onírico

18 febrero 2014 · Varia

Onírico, del griego antiguo ὄνειρος, “sueño”. Es el estilo, el tema o la atmósfera de las fotografías de Himitsuhana, pseudónimo o falso nombre de Chiara Fersini. Aquí unos sueños: nereidas, un arcángel, un baño de Diana (los títulos y la obsesión helénica son míos). ¡Qué barbaridad!

Nereidas de Himitsuhana

Arcángel de Himitsuhana

Artemisa de Himitsuhana

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Volans Minerva, otro fondo de pantalla

11 febrero 2014 · Clásicas

Volans Minerva (1536×1024 píxeles) es un fondo de pantalla o de escritorio ideal para la chica chironiana, un tipo de chica muy especial: clasicista y moderna a un tiempo, es una degustadora ávida del pasado con todo el futuro por delante.

Fondo de pantalla

El grabado de la Minerva volante es del gran John Flaxman, la fotografía de una hoja de palma de Elroy Serrao, un usuario indio de Flickr que la ha pubicado con licencia CreativeCommons By-Sa y la combinación de ambas imágenes de una servidora. Καλὴ τύχη.

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Un adefesio

9 octubre 2013 · Clásicas

Ayer fue todo uno: vi la marca de un autobús MAN modelo Stergo ‘ spica y se me encendió la bombilla. ¿Qué Stergo ni qué niño muerto? Ahí lo que pone es… Véanlo ustedes mismos, está en griego, pero un griego disimulado.

Placa con el nombre stergo'spica, un modelo de autobús MAN

Vamos a ver. Ahí lo que pone es σπεύδω ni más ni menos, o sea el verbo griego “ir deprisa, correr”, que para un autobús tiene su tela. La primera letra es una sigma final, cuando debería ser una sigma inicial/media, pero así los que ignoran el alfabeto griego pueden leerla como una “s”. A la segunda letra, la pi, el perpetrador de la idea le ha metido un hachazo en vertical y ha dejado sólo la mitad izquierda, que a resultas de la mutilación se lee como una “t”. De la épsilon nada cabe decir, puesto que se lee como “e” sin ningún problema. A la ípsilon me la han tenido que adelgazar por lo bajo, las caderas digamos, y eso la ha convertido en algo parecido a una “r” del alfabeto latino. Aceptamos pulpo como animal de compañía. La delta no puede ocultar que es una delta. Se muestra tal y como es, sólo que queda rarísima ahí por lo bajo, evocando remotamente a la latina letra “g”, que es de lo que se trataba. Por último, como la omega no la conoce el ignaro destinatario, la cambiamos por una ómicron y aquí Irene y después Gloria. Ahí queda eso, con un par.

Pedazo de adefesio, señores, dicho sea en su acepción de “Persona o cosa ridícula, extravagante o muy fea.” Y ya que estamos, por el mismo precio y en el diccionario de la RAE, me acabo de enterar de que adefesio procede del latín Ad Ephesios, en referencia al título de la epístola que Pablo de Tarso dirigió a los habitantes de la griega Éfeso, quienes se las habían hecho pasar de a metro. Como decía aquel, Nulla dies sine linea.

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Purpurina, de Alberto Gambino

9 marzo 2013 · Varia

Ayer descubrí, aluciné, bailé por primera vez Purpurina, un tema romántico del cantante de hip hop nacional Alberto Gambino (Alberto del Moral para su familia) incluido en su disco Versión española (2009). En internet se encuentra la letra en un estado de transcripción lamentable: “hoy” sin h, “a ver” escrito junto, con h y con b, y por supuesto sin signos de puntuación; a ver, lo normal en la lírica popular de hoy en día.

Portada de Versión española (2009), de Alberto Gambino

A modo de homenaje pergueñaré aquí una edición crítica digna de un texto que, por lo demás, no está exento de sofisticación. Usa, por ejemplo, los términos ingleses gial, “chica” en inglés criollo y hoy propio de germanía, y gloss “brillo” como metáfora de la vulva humedecida. Con el mismo sentido metafórico se emplea el término “purpurina” que de forma concisa titula el tema. Contiene otros hallazgos léxicos como “Gambina” y “Gambinos” para referirse respectivamente a la pareja femenina y a los hijos potenciales, es decir, los espermatozoides, del autor, Alberto Gambino. El creador va más allá de la exaltación del amor físico cuando introduce una referencia elegíaca en “Tiene que ser la edad, ya no estoy hecho un chaval”. En fin, he aquí el texto y en YouTube la canción, cada cual en su casa y Gambino en la de todos:

Y es que esa gial tiene que ser mi Gambina.
La veo por la calle, adoro cómo camina.
Quiero lamer su gloss, quiero esnifar su purpurina,
y ella es mi adicción, ella es mi cocaína.

Tumbada en mi cama, casi no puedo verte.
He bebido demasiado, apenas puedo sostenerme.
Intuyo que estás buena, no le pongo problema.
Trae un extintor, que el Gambino se quema.

Voy poquito a poco, no te quiero hacer daño.
Yo la tengo grande o tú lo tienes pequeño;
hablo de tu ****, quiero ser su dueño.
Y a ver si te depilas, hazte algo de diseño.

Y con aceite corporal, nena, todo se resbala
y tú sacas tu estilo de tigresa de Bengala.
Ya nada te para, destrozas mi cama.
Hoy me gustas, nena, ya veremos mañana.

Y es que esa gial tiene que ser mi gambina.
La veo por la calle, adoro cómo camina.
Quiero lamer su gloss, quiero esnifar su purpurina,
y ella es mi adicción, ella es mi cocaína. [Bis]

Yo necesito descansar y tú no quieres parar.
Para mí un par es lo normal, más de dos ya es desfasar.
Y es que me cuesta recargar cada día un poco más.
Tiene que ser la edad, ya no estoy hecho un chaval.

Y aun así hago un esfuerzo y repetimos.
Consigo eyacular, pero no expulso Gambinos.
No puedo más. ¡Oh, gial, tiraré los intestinos!
Si quieres, mañana te llamo y repetimos.

Y con aceite corporal, nena, todo se resbala.
Y tú sacas tu estilo de tigresa de bengala.
Ya nada te para, destrozas mi cama.
Hoy me gustas, nena, ya veremos mañana.

Y es que esa gial tiene que ser mi gambina.
La veo por la calle, adoro cómo camina.
Quiero lamer su gloss, quiero esnifar su purpurina,
y ella es mi adicción, ella es mi cocaína. [Bis]

Alberto Gambino, 2009.

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Una de paradoxografía

17 febrero 2013 · Varia

Llamamos paradoxografía a la literatura griega de hechos extraños y fantásticos, un género de época helenística que dio para unos cuantos volúmenes de rarezas entretenidas. Hoy he dado con una noticia merecedora de figurar en uno de tales tratados. Reproduzco:

«…la fisiología femenina se ve alterada en ocasión de grandes catástrofes y hambrunas, de forma que el número de embarazos desciende. Al contrario, tras las guerras suelen aumentar los embarazos, especialmente de varones. También la sociedad puede cambiar las pautas sexuales para favorecer los embarazos; por ejemplo, en Paraguay, tras la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870: Argentina, Brasil y Uruguay, con apoyo del Reino Unido, contra Paraguay), que conllevó la muerte del 90% de los varones. Para favorecer la repoblación se institucionalizó una política de “amor libre” y poliginia, ya que en algunos lugares la proporción era de un hombre por cincuenta mujeres.»

Gervás, Juan y Pérez Fernández, Mercedes (2012): Sano y salvo (y libre de intervenciones médicas innecesarias). Barcelona: Los libros del Lince. ISBN: 978-84-15070-26-9.

Sin comentarios… ¡Cincuenta mujeres!

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