Go to content Go to navigation Go to search

Artículos de la categoría «Náutica»

Superveleros de nombre griego

1 noviembre 2013 · Clásicas

Acabo de leer un artículo sobre los diez mayores barcos de vela privados del mundo y resulta que cinco de ellos, cinco, llevan un nombre de la antigua Grecia, a pesar de que ninguno fue encargado por un griego. Va primero la lista, por orden de esloras expresadas en metros (no en pies como es habitual):

1 Eos, 93 metros.
2 Athena, 90 metros.
3 The Maltese Falcon, 88 metros.
4 M5, 75,2 metros.
5 Phocea, 75,1 metros.
6 Atlantic, 69,2 metros.
7 Vertigo, 67,2 metros.
8 Hetairos, 66,7 metros.
9 Aglaia, 66 metros.
10 Creole, 65 metros.

Traducidos sus nombres al español, son estos cinco: Aurora, Atenea, Focea, Compañero y Brillante. Si nos atenemos a la etimología, también Atlántico es un nombre de origen griego; pero no es lo mismo, en los otros cinco la referencia a la Grecia antigua es consciente. Y eso da para preguntarnos cómo es que… Es fácil, empezando por Odiseo los griegos fueron avezados navegantes y, marinerías aparte, la lengua y la cultura griegas de la antigüedad gozan de un prestigio que no tienen otras lenguas y otros periodos históricos y culturas.

El Eos sólo cuesta 150 millones de euros, pero con su pan se los coman, el barco y los millones. El nombre que más me gusta es el de Focea, porque es difícil no sentir aprecio por quienes fueron los navegantes más aventurados que, sobre el valor y la pericia, sumaron la dignidad de abandonar para siempre su ciudad antes que vivir sometidos a los persas. Pero si tengo que elegir patronear o soñar que patroneo uno de estos veleros, me quedo con el Aglaia, del astillero Dubois, de humilde aparejo bermudiano; es decir, de un solo palo, con velas mayor y génova. Aunque el adjetivo “humilde” no describe muy bien un palo de fibra de carbono hightech de 83 metros de altura.

Foto del balandro Aglaia desde el tope del mástil
Foto © Dubois Naval Architects

Salud y buen viento.

Comentarios [2]

---

Lapidario náutico, atribuido a Astrámpsico

1 junio 2013 · Clásicas

Me entero por cortesía de Elena de la existencia de un Lapidario náutico en griego, atribuido quién sabe si falsa o acertadamente al escritor de magia alejandrino Astrámpsico. Como no hay, por lo que veo en Google, edición electrónica alguna en modo texto en todo el universo mundo, y mucho menos traducción al español, procedo a proveer al desocupado lector de ambas.

El texto procede de la edición decimonónica de Mely, F. de, Courel, H. y Ruelle, C. E.: Les Lapidaires de L’Antiquité et du Moyen Age Paris, ed. E. Leroux, 1896-1902 aprox., vol. 2, pp. 191-92. Puedes descargar de aquí en formato .pdf las páginas 191 y 192 que contienen este lapidario en concreto.

LAPIDAIRE NAUTIQUE DIT DE ASTRAMPSICHUS

῾Ὀσοι τῶν λίθων εἰς ἀνακωχὴν ζάλης καὶ τρικυμίας θαλάσσης.

1) Ἄνθραξ καὶ χαλκηδόνιος ἀπὸ παιδίου φορούμενος ναυαγήσαντας ὑποβρυχίους οὐκ ἐᾷ γενέσθαι.

2) Ἀδάμας καὶ ὁ γλαῦκος καλούμενος, ὁ ἐν Μακεδονίᾳ περὶ τὸ πάγιον ὄρος, ὃ χαλάζῃ ἔοικεν ἀποτρόπαιος μεγίστου κλύδωνος καὶ τυφῶνος· τὰ ὅμοια δὲ δύναται καὶ ὁ παρὰ Ἰνδοῖς εὑρισκόμενος ὁ τῷ εἴδει πυρρὸς καὶ ἀργυροειδής· κρείσσων δὲ ὁ σιδηρἰζων.

3) Βήρυλλος ὁ διαυγὴς καὶ λαμπρός, ὁ θαλασσόχρους· γλυφέσθω ἐν αὐτῷ Ποσειδῶν ἐφ ἅρματι διπώλῳ βεβηκῶς καὶ ἐν τοῖς διὰ θαλάσσης ὁδεύουσιν ἀπήμων ταῖς ταραχαῖς ἔστω.

4) Δύοψ, λίθος ἔχων το μέσον λευκόν· ἁρμόζει καὶ αὐτὸς πρὸς εὔπλοιαν.

5) Κυράλιος σὺν δέρματι φώκης εἰς τὸ καρχήσιον τοῦ πλοίου περιαπτόμενος, ἀντιπάσχει άνέμοις καὶ κλύδωσι, και ἀκαταστασίαις παντοίαις ὑδάτων.

6) Ὀφιόκοιλος λίθος γενόμενος ἐν τοῖς ὄρεσι τῆς Αἰγύπτου· ἔχων ἐν ἑαυτῷ φολίδας διεζωσμένας, καθάπερ ὀφἐως κοιλία. Τοῦτον, ἐάν τὶς ἔχῃ, ἀκίνδυνος ἐν ζάλῃ θαλάσσης διαφυλαχθἠσεται.

7) Ὀψιανὸς λίθος μέγας οὐ λίαν, ἀλλ ὑπλόχορος εὑρισκόμενος ἐν τῇ Φρυγίᾳ καὶ Γαλατίᾳ. ὃς καὶ πίσσα καλεῖται, διὰ τὸ προστριβόμενον αὐτὸν ὀσμὴν παρέχειν πίσσης. Χρήσιμος δέ ἐστι φορούμενος τοῖς κατὰ θάλασσαν καὶ ποταμοὺς τὴν πορείαν ποιουμένοις.

Las piedras para calmar una tormenta y una mar brava:

1) Ántrax y calcedonio llevado por un niño no permiten que se produzcan hundimientos que acaban en naufragio.

2) El acero y la piedra que llaman mochuelo, la que se encuentra en Macedonia en torno al monte duro, la que se parece al granizo, protege contra la mayor de las olas y el tifón. También tiene el mismo poder la que se encuentra en la India, la que parece de fuego y de plata, pero es mejor la que parece de hierro.

3) El berilo traslúcido y brillante, el de color verde aguamarina: si se graba en él a Posidón montado en un carro de doble tiro, saldrán ilesos de las dificultades quienes navegan por el mar.

4) El carpintero, una piedra que tiene el centro blanco; esta también va bien para tener una travesía tranquila.

5) El coral, atado con una piel de foca en torno al mástil del barco, contrarresta los vientos y las olas, y todas las perturbaciones de las aguas.

6) La piedra concavosierpe que se da en los montes de Egipto. Tiene escamas separadas como las escamas de una serpiente. Quien la tenga se mantendrá a salvo de la tormenta en el mar.

7) La obsidiana es una piedra no muy grande, pero de color pálido, que se encuentra en Frigia y en Galacia. También se la llama brea, porque al frotarla expide olor a brea. Conviene que la lleven quienes hacen un viaje por mar o por los ríos.

Dicho sea de paso, buscando documentación del Lapidario, me encuentro en la red un artículo de nombre delicioso y contenido más delicioso aún: “La pizarra visigoda de Carrio y el horizonte clásico de los χαλαζοφύλακες”, de F. J. Fernández Nieto, donde se habla del curioso y descansado oficio de vigilante de tormentas o guardián del granizo. Me lo pido, χαλαζοφύλαξ con una silla de enea por toda dotación y vistas al cielo.

Comentarios [2]

---

Ardiente Helena

6 diciembre 2012 · Clásicas

Tantos años con el nombre de Helena entre nosotros, y no me había dado cuenta hasta ahora de que el suyo es un nombre parlante: ἑλένη según Hesiquio significa “antorcha”, y es una variante de ἑλάνη “manojo y/o antorcha de cañas”. ¿Es sólo una coincidencia? No creo, por lo que sigue.

Los marinos griegos de la antigüedad llamaban así, Ἑλένη o ἑλένη (“Helena” o “antorcha”, con mayúscula o minúscula), a un único fuego de San Telmo que aparecía ocasionalmente en lo alto del mástil de un barco inmerso en una tormenta eléctrica. Podemos pensar que los marinos usaban el término exclusivamente en su acepción de “antorcha” porque ese fenómeno eléctrico tiene el aspecto de un fuego. Pero el caso es que, según la misma información de Plinio (Historia natural II.101), cuando los fuegos de San Telmo eran dos los llamaban los Dioscuros, es decir, Cástor y Pólux, precisamente los hermanos de Helena por parte de padre y madre. Vamos, que fueran uno o dos, para los griegos los tales fuegos eran hijos de Zeus y Leda y Tindáridas, de los Tindáridas de Esparta de toda la vida.

Así que Ἑλένη y ἑλένη no deben ser un caso de homofonía, sino de personificación, por lo que debemos entender que según el mito “Paris raptó a Antorcha y luego…”. Y luego ardió Troya, claro. Es que estas cosas hay que pensárselas muy bien antes, Paris, bonito.

Menelao desiste de matar a Helena, cratera de figuras rojas (Museo del Louvre G424).

Menelao desiste de matar a Helena impresionado por su belleza (la flanquean Afrodita y Eros). Cratera de figuras rojas, Museo del Louvre G424. Fuente: Jastrow en Wikimedia Commons (dominio público).

Añadido 8/12/2012. Más leña al fuego. Resulta que, según el poeta épico tardío Trifiodoro, Helena agitando precisamente una antorcha hizo señas a los aqueos expectantes de que las puertas de Troya iban a ser abiertas por los guerreros emboscados en el caballo:

αὐτίκα δ’ Ἀργείοισιν Ἀχιλλῆος παρὰ τύμβον
ἀγγελίην ἀνέφαινε Σίνων εὐφεγγέι δαλῷ.
παννυχίη δ’ ἑτάροισιν ὑπὲρ θαλάμοιο καὶ αὐτὴ
εὐειδὴς Ἑλένη χρυσέην ἐπεδείκνυτο πεύκην.

Inmediatamente Sinón, junto a la tumba de Aquiles,
hizo brillar la señal para los Argivos con muy luminosa tea,
y durante toda la noche, desde lo alto de su habitación, también la propia
Helena, la hermosa, mostraba a sus compañeros la dorada antorcha.
Trifiodoro, La toma de Ilión 510 y ss.

Comentarios [5]

---

La trirreme como pez espada, el espolón griego de tres láminas y la letra ξῖ

4 diciembre 2012 · Clásicas

Escribí esta fruslería (divertimento o, por decirlo en latín, nuga) hace ya un año, y quedó como por un despiste arrinconada entre archivos acumulando —por citarme a mí mismo— polvo de bits. La saco hoy a la palestra para que la tundan a base de bien, a ver si resiste la prueba de la verdad; aunque se da por bien empleada con que alguien la lea. La tesis principal es bonita: dice que el espolón de tres láminas griego, tan peculiar, es un a modo de punzón que pretende dibujar en su plano frontal… Pero mejor callo. ¡Letra va!

Dibujo desde distintas vistas del espolón de Athlit

  • La trirreme como pez espada, el espolón griego de tres láminas y la letra ξῖ
    Artículo breve que sostiene que los antiguos griegos concebían la trirreme como un pez espada y la decoraban en consecuencia; ello explicaría además la forma tan caracterísitcia del espolón griego de tres láminas. Tamaño: 341,34kB. Descargas realizadas: 605.
  • Comentarios

    ---

    Arqueólogos del mar

    28 noviembre 2012 · Clásicas

    He subido a YouTube, by the face, un brevísimo documental sobre arqueología subacuática: Arqueólogos del mar. Documenta muy por encima la excavación del pecio de Tektaş Burnu (en turco “el lugar donde no triscan las cabras”), un barco mercante griego del siglo V a.C. Dirige la excavación George Bass del Institute of Nautical Archaeology (campañas de 1999 a 2001). A ver cuanto tardan los dueños en quitarlo, pero para lo pequeñito que es, 16 minutos, no les vale la pena que se tomen la molestia. ¿A que sí?

    Comentarios

    ---