Este curso no se celebra el concurso de cultura clásica Odisea 2012 en Aragón, al contrario de lo que ocurrió el curso pasado, a pesar de que tuvo una buena aceptación entre los alumnos de secundaria. ¿La razón? Había personas dispuestas a organizarlo y la sección aragonesa de la SEEC había prometido sufragar una parte de los premios. Sólo ha fallado un ingrediente: la aportación económica (muy modesta, todo hay que decirlo) de las autoridades educativas. Cuando estas gastan en educación y en cultura, se lo reconocemos. Justo es que, cuando dejan de hacerlo, lo señalemos también.
Entretanto en Galicia, Comunidad Valenciana y Cataluña se lo pasan en grande con preguntas realmente retorcidas. Aquí el mapa de los grupos participantes, por cortesía de SEEC Galicia:
Ver Odisea 2012 en un mapa mayor.
Me envía Elena, de Γνῶθι τοὺς ἄλλους, la referencia a este delicioso y oportuno adagio de Erasmo de Rotterdam (Adagiorum chiliades 2.8.21 o 1721 según ediciones):
Chironium vulnus
Χειρώνειον ἕλκος, id est Chironium vulnus, immedicabile malum appellabant. Chiron in bello aduersus Centauros ictus ab Hercule vulnus immedicabile accepit in pede, unde et periit. Hinc natam paroemiam autor Zenodotus. Vergilius autem noster (nam huic carmen inscribitur) Chironiam manum medicam vocat:
Vivit pectore sub dolente vulnus,
Quod Chironia nec manus levaret.
Ab hoc Chirone Centauro fertur educatus Achilles. Unde Plato comicus Damonem, qui sub obtentu tradendae musices putabatur Periclem instituisse ad tyrannidem, taxat his versibus:
Πρῶτον μὲν οὖν μοι λέξον, ἀντιβολῷ· σὺ γάρ,
Ὥς φασιν, ὁ Χείρων ἐξέθρεψας Περικλέα, id est
Primum quidem illud obsecro dicas mihi:
Tu quippe Chiron educasse diceris / Periclem.
Quem locum ita reddidit Lapus: Tu enim, ut aiunt, pessime Periclem educasti. Quin et in aeditione Aldina geminum vicium est: Primum enim versus perperam distinctus est, deinde ut pro ὦ Χείρων legamus ὁ Χείρων, id est tu ille Chiron, metri cogit ratio. Per tropum siquidem appellat Damonem Chironem, quod id fuerit Pericli, quod Chiron fuit Achilli, quem docuit quidem fidibus canere, sed ad Centauricam ferociam eduxit. Hoc, licet alieniore loco, visum est studiosis indicare, ne quis imprudens ad eum impingat lapidem.
Los mapas que nos bajamos de internet suelen ser intraducibles. Las imágenes hechas de mapas de bits (los formatos .jpg y .gif para entendernos) no se dejan borrar y reescribir así como así. Pero circulan mapas, sobretodo en la Wikipedia, en formato .svg que sí se dejan traducir.
Me he estrenado con un mapa de las Guerras Médicas. El mapa se traduce como sigue. Nos bajamos el archivo original en formato .svg, en mi caso este Map of the Greco-Persian Wars, obra del usuario Bibi Saint-Pol licenciada con Creative Commons A-Sa 3.0. Para editarlo se usa un programa de dibujo vectorial libre, gratis, disponible para los principales sistemas operativos y en varios idiomas (¿qué más se le puede pedir?): con ustedes Inkscape. Nos bajamos el programa de internet y lo instalamos, obviously.
Abrimos el archivo original con Inkscape y, tras seleccionar la herramienta de texto (columna izquierda, icono A mayúscula), hacemos clic en cualquier nombre en lengua extranjera. El nombre se vuelve editable como en un procesador de texto. Cambiamos lo que haya que cambiar (“Xerxes Canal” por “Canal de Jerjes” sin ir más lejos) y ya está: si queremos, guardamos el documento y el nombre queda traducido para los restos. Claro que hay que hacer lo mismo con todos los demás nombres del mapa. Puede ser tedioso, pero hay días en que uno busca tareas como ésta en las que embrutecerse. Allá cada uno con su Pilates.

Lo maravilloso del asunto es que cabe otra forma más original de hacer la traducción y a un servidor, por su carácter, le van estas pijadas. Un iconito de la barra superior (a día de hoy un cuadradito con dos corchetes) reza así: “Ver y editar el árbol XML del documento”. No hace falta entender semejante acertijo, basta con hacer clic en el iconito y aparece una ventana doble: en la ventanita de la izquierda se listan todas las cadenas de texto que contiene el documento (bajo el arcano nombre de <svg:text id="text7806"> por ejemplo). Seleccionamos una cadena de texto y el nombre en cuestión, el bárbaro Thebes en este caso, se hace editable en la ventanita derecha. Lo cristianizamos como “Tebas” y a por otro nombre, mariposa, hasta completar la hercúlea tarea. Luego guardamos el documento y ça y est que dicen los franceses.

Claro que no siempre es tan fácil la cosa. A lo mejor el autor original se creía muy virguero, como el bueno de Bibi Saint-Pol, y le ha dado por convertir algunos nombres en trazados (imágenes vectoriales en lugar de texto) para poder curvarlos que quedan más bonitos, y esos nombres ya no pueden traducir ni así ni asá. Pues sí, Bibi, te han quedado bonitos, pero ahora me toca seleccionar la herramienta de texto, volver a escribir los nombres desde cero, asignarles un tipo de letra, espaciado, tamaño y color parecidos, ponerlos en su sitio y a lo mejor girarlos. Gracias, corazón, se suponía que usábamos el formato .svg precisamente para no tener que meternos estas curradas. El lector queda, pues, avisado de lo que hay.
En mi flamante traducción no he cometido semejante tropelía y todos los textos son textos editables. Creo haber acertado con la transliteración de los nombres más inusuales, como Eyón o Esciato. Si crees que no es el caso, abre el documento y cámbialos a tu gusto; ahora ya sabes cómo se hace, que era el objetivo de este articulillo. Se acabó.
Mapa Guerras Médicas (español).svg
Mapa de las Guerras Médicas, traducido al español por pompilo, obra original de Bibi Saint-Pol publicada con licencia CreativeCommons A-SA 3.0. Tamaño: 3.15MB. Descargas realizadas: 255.
¿Se acabó? Manda huevos. Cuando intento subirlo a la Wikipedia para provecho de la humanidad en su conjunto, me encuentro con que el mapa, traducido al español, ya existe desde diciembre de 2007 nada menos, por obra de un tal Juan José Moral. Pero claro, yo no lo sabía porque en el artículo sobre las Guerras Médicas se enlaza todavía a la versión inglesa del mapa (ya mismo lo cambio por la versión española de José Luis Moral, que es lo suyo). Como disiento de algunas trasliteraciones del pollo éste, cuelgo aquí mi versión del mapa para provecho de propios y extraños.
Añadido 1/12/2011. Y aquí otra imagen traducida: Greek_temples-es.svg. Hecho un cesto, hechos ciento.
Todos los que frecuentamos bibliotecas y librerías infantiles por aquello de echar de leer a la descendencia conocemos a Olivia, la cerdita en blanco, rojo y negro creada y dibujada por Ian Falconer. Si tuviera que elegir un rasgo distintivo de esta heroína de cuento, no lo dudaría: confía en sí misma más allá de toda verosimilitud, y eso nos la hace simpática, además de real como la infancia misma. Por eso la he titulado, a la manera de Terencio, heautenpisteuousa “que confía en sí misma”.
Pues bien, me he llevado una alegría al encontrármela en la Feria del Libro en versión latina con el título Olivia: The Essential Latin Edition. La traducción al latín es obra de Amy High y empieza así: “Haec est Olivia. Perita est multarum rerum. Peritissima praesertim in aliis defatigandis. Se ipsam etiam defatigat” (“Ésta es Olivia. Es experta en muchas cosas. Sobre todo es experta en agotar a los demás. También se agota a sí misma”).

Hasta ahora todos conocíamos los Asterix y otros éxitos del cómic traducidos al latín, pero un libro en latín para niños pequeños… demasiado para el corpus. Luego lo he pensado mejor, y es que el libro no es para ellos, sino para mí que me lo he adjudicado sin dudarlo. Aquí la portada y más abajo la referencia bibliográfica por si alguien más disfruta como un niño con estas cosas. Ah, y Amazon.com deja echar un vistazo a alguna de sus páginas. Χαίρετε, digo Salvete.
Falconer, Ian (2007): Olivia: The Essential Latin Edition. Translated by Amy High. New York: Atheneum Books for Young Readers. ISBN: 978-1-4169-4218-4.
Me he encontrado con un poeta elegíaco que no sale en los manuales, por ahora. Se hace llamar C. Punkus Maximus Geta o beluosus, es autor del blog Deus ex crapula y, entre otras fruslerías, ha escrito este tetrástico elegíaco:
τῆς πόλεως νιφετώδους οὔσης, ἔργον ἐπαύθη·
ἀπράγμων χαίρει τοιγὰρ ὁ δῆμος ὁ πᾶς.
βαίνων νυν βραδέως ἱερὸν κεκλεισμένον εἶδον·
συμπαίζουσιν ἴσως τήμερον οἵδε θεοί.
Me tomo la libertad de traducirlo por primera vez al español:
Cubierta la ciudad de nieve, he dejado el trabajo;
cierto es que, indolente, cualquiera disfruta.
Dando ahora un lento paseo, he visto un templo cerrado:
hoy incluso los dioses se han tomado fiesta.
Luego de dejarme anonadado la habilidad del autor, la brevedad y el tono de la obrita me han recordado a un poema del persa Ghiyath al-Din Abu l-Fath Omar ibn Ibrahim Al-Nishaburi al-Jayyam, para los amigos Omar Jayam a secas:
Confieso que si he entrado, devoto, en la mezquita
no ha sido únicamente para orar, sino porque cogí
hace ya algún tiempo de allí un tapiz hermoso.
El tapiz se hizo viejo… y he vuelto a la mezquita.
Hubo un tiempo en que aprendí de memoria algunos de sus poemas. ¡Cuánta holganza hay en el mundo, Señor! ¡Pero qué oscuro el mundo sin holganza!