8 enero 2008 · Libros
Generación perdida
Para generaciones, muchas, perdidas las de los escritores latinos medievales y modernos, como este Juan Segundo. Demasiado modernos para los clasicistas y una especie de renegados para los estudiosos de las literaturas vernáculas, el descuido de todos hace que los tengamos por raros a unos y a los más por carroña para eruditos.
De sus contemporáneos científicos, tal que Newton con sus Philosophiae naturalis principia mathematica, o Pedro Ciruelo con su Cursus quatttuor mathematicarum artium liberalium lo mismo da que escribieran en latín: los físicos, los matemáticos o los filósofos no hacen distingos con las lenguas. Los filólogos, en cambio, nos hemos nacionalizado como quien dice, y a estos apátridas neolatinos les van zurciendo.
Abrevio. Que he rescatado de un estante a Juan Segundo y sus Basia et alia quaedam (Barcelona: Bosch, 1979), traducido por Olga Gete. Le he soplado el polvo, como de veintitantos años, de cuando era capaz de aprenderme versos de memoria. Como muestra un beso, el 9, y en negrita los versos que aún recordaba:
Beso 9
No siempre me des húmedos besos ni blandas risas mezcladas con suspiros ni te reclines siempre sobre mi cuello como para morir abrazándolo. Las dulzuras tienen su medida. Cuanto más tiernamente algo nos conmueve, antes acarrea el triste hastío. Cuanto te pida tres veces tres besos, niégame siete y dame sólo dos, mas ni prolongados ni húmedos; bésame como la casta Diana besa a su hermano portador de dardos, como besa a su padre la hija no iniciada en el amor. Luego, por juego, corre, que no te vea, con alados pies. Ya puedes ocultarte en guaridas recónditas, en profundos refugios; te seguiré hasta el fondo del refugio, te seguiré hasta la apartada guarida. Y, ardiente vencedor, con manos de dueño asiré mi presa como el gavilán de curvas garras a la indefensa paloma. Vencida, me tenderás tus manos suplicantes y, colgándote de mi cuello, querrás, tonta, aplacarme con siete besitos juguetones. No acertarás; para expiar tal delito, te daré siete veces siete besos y pondré por cadenas mis brazos a tu cuello para que no me huyas. Cuando hayas pagado todos aquellos besos, jurarás por todos tus encantos querer sufrir a gusto y a menudo el mismo castigo por igual delito.
Suena incorrecto al cabo de los años, pero a Juan Segundo y a mí eso nos la refanfinfla. Toca dar el original latino, que tomo de The Latin Library: Janus, donde guardan besos como para saciar al hambriento.
Basium 9
Non semper udum da mihi basium,
nec iuncta blandis sibila risibus,
nec semper in meum recumbe
implicitum moribunda collum.
Mensura rebus est sua dulcibus.
Ut quodque mentes suavius afficit,
fastidium sic triste secum
limite proximiore ducit.
Cum te rogabo ter tria basia,
tu deme septem, nec nisi da duo,
utrumque nec longum nec udum:
qualia teligero Diana
dat casta fratri, qualia dat patri
experta nullos nata Cupidines;
mox e meis lasciva ocellis
curre procul natitante planta.
Et te remotis in penetralibus,
et te latebris, abdito in intimis,
sequar latebras usque in imas,
in penetrale sequar repostum;
praedamque victor fervidus in meam
utrimque heriles iniiciens manus,
raptabo ut imbellem columbam
unguibus accipiter recurvis.
Tu deprecantes victa dabis manus,
haerensque totis pendula bracchiis,
placare me septem iocosis
basiolis cupies inepta.
Errabis; illud crimen ut eluam,
septena iungam basia septies,
atque hoc catenatis lacertis
impediam fugitiva collum;
dum, persolutis omnibus osculis,
iurabis omnes per Veneres tuas,
te saepius poenas easdem
crimine velle pari subire.
Atque. Por cierto, chicas, os deseo lo mejor para este 2008.

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23 noviembre 2007 · Enseñanza
Una joyita para Homero
Habrá quien lo conozca desde hace años, pero yo acabo de descubrir The Chicago Homer, que a pesar de su nombre cubre en realidad toda la épica arcaica: Homero, Hesíodo, El escudo de Heracles y los Himnos homéricos. Es una especie de Perseus especializado que, como éste, tiene los enlaces morfológicos, léxicos y estadísticos de rigor.
La joyita reside en las concordancias, esto es, en las fórmulas. A mis alumnos les toca leer a Homero, acostumbrarse a sus repeticiones y, finalmente, desentrañar la razón de tanta repetición: voilà las fórmulas. Con materiales impresos sólo cabía referirse al fenómeno y enseñar un par de ejemplos. Aquí, en cambio, uno puede refocilarse con las fórmulas, descubir su ubicación constante en un lugar determinado del verso, así como los pequeños cambios posibles: uno o otro género en un pronombre, su uso en nominativo o vocativo…
Como muestra un ejemplo. Verso de la Ilíada 2.434: Ἀτρεΐδη κύδιστε ἄναξ ἀνδρῶν Ἀγάμεμνον “Ínclito Atrida rey de hombres, Agamenón”, dicho en vocativo. Las concordancias posibles, algunas de ellas verdaderas fórmulas, son varias:
- Ἀτρεΐδη κύδιστε ἄναξ ἀνδρῶν Ἀγάμεμνον (10 veces): IL.2.434, IL.9.96, IL.9.163, IL.9.677, IL.9.697, IL.10.103, IL.19.146, IL.19.199, OD.11.397, OD.24.121.
- Ἀτρεΐδη κύδιστε (12 veces): IL.1.122, IL.2.434, IL.8.293, IL.9.96, IL.9.163, IL.9.677, IL.9.697, IL.10.103, IL.19.146, IL.19.199, OD.11.397, OD.24.121.
- ἄναξ ἀνδρῶν Ἀγάμεμνον (46 veces: 35 en nominativo y 11 en vocativo).
- ἄναξ ἀνδρῶν (52 veces tal cual).
- ἀνδρῶν Ἀγάμεμνον (48 veces en tres versiones).
Esta herramienta debe ser insustituible para un investigador, pero para la clase de bachillerato, lo dicho, una joyita. A completar, por supuesto, con la recopilación de enlaces sobre Homero de Χείρων·Chiron.
Y otra más. Lo suyo es acabar el tema escuchando un fragmento de la Iliada de boca de Agustín García Calvo, que pronuncia largas y breves y hace audible el ritmillo. Editó en años este autor una antología recitada en cinta (Recitaciones de poesía antigua. Zamora: editorial Lucina 1987), de la que se encuentra en internet, bajo licencia Creative Commons, precisamente el framento que viene al caso: Recitación de Iliada 4.1-29.
Como la calidad de esta digitalización es mala con ganas, cuelgo aquí la mía, para descargar en formato .mp3, tanto la versión española como la griega:
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13 noviembre 2007 · Libros
Volcacio Seisdedos, un rarísimo
Me gustó tanto el meme de los raros-raros que sería un comer y rascar… Pero como no sólo de raros vive el clasicista, pongo uno más y lo dejo (creo).
Volcacio Seisdedos, sive Volcacius Sedigitus, fue un crítico literario romano de fines del siglo II, autor de un poema titulado De poetis. Se conservan cuatro fragmentos en pasajes de autores mejor documentados; es tan poco que voy a darme el gusto de reproducir y traducir su obra completa.
Liber de poetis
[1] Multos incertos certare hanc rem vidimus,
palmam poetae comico cui deferant.
Cum meo iudicio errorem dissolvam tibi,
ut, contra si quis sentiat, nihil sentiat.
Caecilio palmam Statio do mimico.
Plautus secundus facile exuperat ceteros.
Dein Naevius, qui fervet, pretio in tertiost.
Si erit, quod quarto detur, dabitur Licinio.
Post insequi Licinium facio Atilium.
In sexto consequetur hos Terentius,
Turpilius septimum, Trabea octavum optinet,
nono loco esse facile facio Luscium.
Decimum addo causa antiquitatis Ennium.
[2] Sed ut Afer populo sex dedit comoedias,
iter hinc in Asiam fecit et navem ut semel
conscendit, visus nusquam est: sic vita vacat.
[3] Hae quae vocantur fabulae Terenti opus,
cuiae sunt? non has iura qui populis dabat
honore summo affectus fecit fabulas?
[4] Sumetur Hecyra sexta ex his fabula.
Y la traducción de andar por casa:
Libro sobre los poetas
[1] Hemos visto a muchos discutir por esto,
por a qué poeta cómico darían la palma.
Intentaré sacarte de dudas con mi buen juicio
de forma que, si alguien disiente, nadie le dé la razón.
Doy la palma a Celcilio Estacio el autor de mimos.
Plauto, el segundo, supera de lejos a los demás.
Luego Nevio, el apasionado, es tercero por su calidad.
Si pudiera dar una cuarta, la daría a Licinio.
Después coloco a Licinio Atilio.
Que Terencio los siga en sexta posición,
Turpilio en séptima, la octava es para Trabea,
y la novena se la doy sin dificultad a Luscio.
En décimo lugar pongo, por su antigüedad, a Ennio.
[2] Pero Afer, después de dar al pueblo seis comedias,
emprendió un viaje a Asia y desde que
embarcó ya no se le volvió a ver; así de fugaz es la vida.
[3] Las comedias que se conocen como “obra de Terencio”
¿de quién son? ¿No escribió estas obras un hombre que,
gozando de una gran reputación, daba leyes a los pueblos?
[4] Añádase la Hécira como sexta de las obras.
Me toca ahora colgar al autor en la Wikipedia bajo Volcacio Seisdedos, y meter allí un enlace a esta primera traducción al español de su obra completa, un hito en la historia de la filología española. Ahh, internet… ¡qué juguetito! Ya sé que debería haberlo titulado de Sedígito pero… ¿y lo gracioso que queda? Ya me lo renombrarán. Y también me tocaría exprimirlo un poco. El fragmento 1, por ejemplo, da para ir diciendo por ahí que “ese chiste es de grado 6 en la escala de Seisdedos” (como de Terencio), o “ de grado 10” (más viejo que la pana, como de Ennio), pero como no tiene gracia me lo ahorro.
Como muestra de lo barata que va la erudición gracias al amigo Google, aquí están los contextos en que se han conservado los fragmentos del buen Volcacio: el Fr.1 en Aulo Gelio, Noches áticas XV 14, el Fr.2 en Suetonio, Vida de Terencio 4, falta el tercero, y el Fr.4 en Suetonio, Vida de Terencio 2.
Atque. Para regocijo de afectos a la causa he colgado tres fondos de pantalla de Χείρων·Chiron en su Foro. Yo me he puesto el O tempora, que me da risa.
Última hora. Perseus es OpenSource. Diogenes ya le había sacado este partido por anticipado; repito, Diogenes es gratis y en los 63 Mb de descarga incluye las herramientas de análisis morfológico y los diccionarios adjuntos de Perseus.
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1 octubre 2007 · Libros
Barretja
En catalán, “mezcla”.
1. La Universidad de por aquí ha suscrito un convenio con Educación por el que los profes de media podemos sacarnos el carnet de la biblioteca de la Universidad (idea fácil de exportar a otras universidades, aviso), y el resultado es una gozada, libros a patadas. En un estante he descubierto, prácticamente vírgenes, varios ejemplares de una colección preciosa e ignorada: la Biblioteca Universal Gredos. Son libros de tapa dura, blanca y bronce metalizado, e interior de una sencillez muy elegante. Choca ver títulos japoneses y chinos, pero a nuestra historia de la literatura universal le faltaban. De los que nos tocan por cercanía, listo:
- Miguel Pselo, Vida de los emperadores de Bizancio.
- Poesía heroica bizantina.
- Holderlin, Hiperión o el eremita en Grecia.
Para regalarse.

2. Otra rareza. La Saudi Aramco World es la revista de una compañía petrolera saudí, Aramco, en los USA, empeñada en estrechar lazos entre Oriente y Occidente, que buena falta hace. Generosa como sólo puede serlo quien nada en petróleo: se envía gratis por correo a cualquier lugar del mundo y reproduce en su web todos los artículos desde su fundación en 1960. Es una operación de relaciones públicas pero de qualité, no te regalan un pareo, sino cultura. Y un número sí, otro no, incluyen un artículo sobre antigüedad grecolatina, por eso de la fusión de Oriente y Occidente cuando Alejandro y los romanos. Una búsqueda de Alexander the Great en los índices da 93 resultados. En el último número, sin ir más lejos, hablan de la confederación licia; en la versión impresa incluyen una foto del faro conservado más antiguo del mundo.
Para aprender inglés y un poco más por la filosa.

3. Nuestra SEEC se ha estirado como debe, y ha colgado en la red todos los números de la revista Estudios Clásicos en .pdf. Ahora sólo falta ponerle un poco de buen gusto a la web; y puestos a pedir, unos índices electrónicos no le irían nada mal, y un motor de búsqueda en los índices… lo normal en otros lares. Por lo demás, el sueño de la biblioteca universal al alcance de un clic cada día está más cerca, y las herramientas para quedar de pedante lo mismo.

4. Del verano que he pasado pegado a libros de papel, destaco dos mamotretos (¡qué etimología la de μαμμόθρεπτος, “criado por la abuela”!), ambos de Jared Diamond: Armas, gérmenes y acero y Colapso. Una historia universal de las culturas con su dosis de etnobiología, anécdotas personales, sentido común y lo mucho que le gusta enrollarse a este hombre, pero se disfruta y se aprende. Y en una edición de bolsillo que da gusto por lo flexible que es el papel, como cuando en tiempos admirábamos la flexibilidad de los Penguin Books, mientras aquí los Austral se nos deshojaban como un virgo en desuso, como un pergamino en virutas. Tempora, mores!

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6 junio 2007 · Naútica
Barriendo para casa
Que los estudios de genética humana van a resolver muchas batallitas de historiadores es cosa sabida. Aquí mismo hablaba de los etruscos de Heródoto, y Colin Renfrew dio que hablar lo suyo al relacionar indoeuropeo y difusión de la agricultura desde Asia Menor; aunque esta última enganchada está por ver en qué queda. Me pido vivir para verlo.
Esta vez el cuadro se pinta con brocha gorda: Journey of Mankind rastrea la migración humana durante los últimos 160.000 años nada menos, en una animación interesantísima. El ADN mitocondrial nos retrotrae hasta la Eva africana, en tanto que el Cromosoma Y hace lo propio con el sexo débil, hasta el Adán con el que todas las madres nos comparaban cuando entonces.
Y ahora barro para casa.
- Ya en el 90.000 los ancestros de todas las poblaciones no africanas, y de algunas africanas, navegaban lo bastante como para cruzar la boca del Mar Rojo.
- En los 10.000 años siguientes los pobladores de Asia no se separaron de la costa: comedores de ostras, cangrejos, navajas… fabricantes de concheros.
- 74.000-65.000: siguen los asiáticos pegados a la costa, y navegando hasta colonizar Australia y Nueva Guinea.
- Hace 50.000 años, el hombre asciende por Mesopotamia, río(s), cruza el Bósforo y… ¿cómo coloniza Europa? Por el camino más corto: asciende el Danubio, río, y enlaza con el Rhin, río.
Es una obsesión, pero está claro que durante milenios hemos sido animales de costa y ríos, navegantes siempre, por supuesto. Y que subestimamos la importancia de la marina en los estudios de historia antigua.
Y además. Dentro de poco, gracias a los modernos de Wired, como anuncia The Stoa, todos podremos husmear el manuscrito Venetus A de la Iliada. Alguien debería traducir el artículo de la Wikipedia inglesa a la Wikipedia en español, y en catalán, y… A ver qué lengua peninsular se lleva el gato al agua.

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12 abril 2007 · Libros
Buena idea si tuviese buen señor
Alfred Ernout escribió una Morphologie historique du latin, publicada por primera vez en 1914 (Paris, ed. Klincksieck) de la que suele citarse la edición de 1953. La obra es tan imperecedera que se ha reeditado en 2002, casi un siglo después y en la misma editorial.

Muy pocos latinistas deben saber que la obra se tradujo y editó en España, en 1924. La referencia exacta es ésta: Alfred Ernout, Morfología histórica latina, traducción de Rufo Mendizábal, Madrid, editorial El Mensajero, 1924. Aquí una página escaneada al azar, procedente de mi copia legítimamente fotocopiada (clic para ampliar):
La idea, grande (así tuviera buen señor), es ésta. Los derechos de autor de la obra y de su traducción española han caducado, con lo que ambas han pasado a dominio público [rectificado abajo]. A pesar de los años pasados la obra sigue siendo de rabiosa actualidad, como prueban la reediciones sucesivas. Así que la traducción española, cuyos escasos ejemplares deben ser inencontrables, es candidato idóneo para que alguien, algunos, la digitalicen y la cuelguen en red como material de libre acceso.
Según entiendo, es rarísimo el caso de una obra académica de referencia en la materia, llegada al dominio público y sin equivalente impreso disponible. A huevo nos lo ponen.
Evalúo el proyecto a bote pronto:
- 301 páginas son 150 pasadas de escáner. A quien le parezca mucho le diré que hay quien se ha escaneado las 711 páginas del diccionario Griego-Español de J. M. Pabón, que dan la friolera de 35,8 Mb. La bibliofilia aún no está incluida en el catálogo de las enfermedades mentales, o DSMIV, pero todo se andará.
- ¿Aplicarle un reconocedor de caracteres? No es tan fácil, porque están los signos fonéticos específicos, las cursivas, los tabuladores y dobles columnas de los paradigmas, etc. Así que, o bien se cuelgan las imágenes de cada página (como en el Woodhouse) o bien se cuelgan éstas y se abre un campo de texto para que los voluntarios, con el tiempo y una caña, vayan convirtiendo la imagen en texto. Ya se sabe, la buena obra del día. ¿O es que sólo hay ilusos en Χείρων·Chiron?
El resultado quedaría bonito, una buena muestra de trabajo colaborativo y anónimo tan propio de estos tiempos de web 2.0. Si algún Titán se apunta, yo pongo el espacio web. Aquí me gustaría ver a una de esas fundaciones que en otros países van poniendo fondos, que es lo suyo. Voluntarios, no se me amontonen. XD
Coda. Y hablando de derechos de autor, todo esto lo escribo, escaneo, copio, edito y pego con herramientas libres: el sistema operativo Ubuntu (lo mejor que le puede pasar a un PC), Firefox, the Gimp and so on. Barra libre.
Rectificación 15/4/2007. Me equivoqué, ni la obra ni la traducción han pasado a dominio público. El cómputo de los setenta años durante los que el autor retiene los derechos de explotación no comienza en la fecha de publicación, sino en la fecha de fallecimiento del autor; literalmente, según el artículo 26 de la Ley de Propiedad Intelectual española: “durante toda la vida del autor y setenta años desde su muerte o declaración de fallecimiento”. Según mis cálculos, faltan unos cuarenta años. Sorry y carpetazo al asunto.
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12 febrero 2007 · Libros
Fetichismo
A cuentas del lineal B del otro día me dio por googlear el nombre del mejor especialista español en micénico (se admiten apuestas). Y, como acostumbra a ocurrir, acabé gozosamente donde no esperaba. Fetichismo en estado puro es encontrar el artículo de los mismísimos Michael Ventris y John Chadwick que dio a conocer al mundo el desciframiento de este silabario: «Evidence for Greek Dialect in the Mycenaean Archives», Journal of Hellenic Studies 73 (1953), p. 84-103. Voilà.

Y voilà el original. Lo malo es que estos de JSTOR, como las damas de antaño (las de hoy son otra cosa, nada que ver), sólo te enseñan el talón y un asomo de pantorrila; la primera página para ser exactos.
Y como no todo ha de ser estudio (del latín studeo “aplicarse”), aquí infra otra versión del fetichismo. Se me ocurre definir esta afección como la precaución de interponer un objeto, en este caso el arte de la fotografía, entre el sujeto y el riesgo de vivir.
Sobre googlear y sobre interposiciones habla La petite Claudine, un blog muy recomendable en el que aprender a ser una chica 3.0.
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23 enero 2007 · Libros
Egiptomanía
Acabo de leerme a Rose-Marie & Rainer Hagen: Egipto: hombres, dioses, faraones, Madrid, Taschen, 2005 (ISBN: 3-8228-4765-8). Un libro muy bien editado, a precio de regalo por el 25º aniversario de la editorial Taschen. El texto es muy llevadero, pinceladas sobre la cultura, la vida diaria, la escritura, la momificación… en la dosis justa para inducir la llegada del sueño. Tanto es así que, por una vez, la cultura egipcia no se me antojaba inabordable en su complejidad. Imagino que éste, el de la extrañeza absoluta, es un sentimiento muy extendido ante la multiplicación de dioses de aspecto animal, sus sincretismos a lo largo del tiempo, la enumeración de dinastías y faraones…

Pero más digno de comentar me parece el hecho de que poco a poco he visto crecer el espacio que las librerías dedicaban a Egipto en sus anaqueles. Ayer mismo vi en una librería dos baldas enteras dedicadas a Egipto, en tanto que sólo media estaba dedicada a la historia y la cultura de Grecia, en una sorprendente relación de 4 a 1. Hace años era imposible encontrar un libro divulgativo sobre la escritura jeroglífica, en tanto que hoy hay varios, atractivos y actualizados, entre los que elegir. La relación 4:1 es falsa si añadimos al lote una estantería entera dedicada a materiales pedagógicos de Latín y Griego y otra a la Biblioteca Clásica Gredos. Es lo que tuvieron los griegos: que rajaban sobre todo lo divino y lo humano a la vista de todos, en una sociedad dicen que más alfabetizada que la egipcia. De modo que quedaron.
Desde que leí a Martin Bernal: Atenea Negra. Las raíces afroasiáticas de la civilización clásica, Barcelona, Crítica, 1993 me quedó el mosqueo tras la oreja de cuánto debía Grecia a Egipto y a tantos otros. Está estudiado pero, una vez más, vita brevis. Y ya que estamos. ¿Alguien sabe cómo es que el topónimo Tebas se repite en Egipto y en la Θῆβαι griega?
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26 octubre 2006 · Red
¿Derechos de tecleado?
Se habla mucho de vulneración de la propiedad intelectual en internet, pero poco de su contrario: sitios que se atribuyen un copyright abusivamente.
Al grano. En elaleph.com, por ejemplo, tienen libros electrónicos para descargar gratis. Te das de alta y al poco recibes mails como: “Mariano, alárgate el apéndice”. “Pues que se lo alargue” piensas, hasta que te acuerdas. De un sitio de estos me bajé Los nueve libros de la Historia de Heródoto, y allí estaba flamante su pretendido copyright. Vamos a ver: Heródoto 2.500 años muerto, Bartolomé Pou, su traductor, 200.
Ley de Propiedad Intelectual. Artículo 26. Duración y cómputo. Los derechos de explotación de la obra durarán toda la vida del autor y setenta años después de su muerte o declaración de fallecimiento.
Han estirado un poco los plazos, y la pasta que saquen se la deben mandar a Heródoto con la Ouija. ¿De dónde se sacan, pues, el copyright? Serán los derechos de tecleado, que no existen porque tal cosa no es objeto de protección por la ley.
Artículo 10. Obras y títulos originales. Son objeto de propiedad intelectual todas las creaciones originales literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio…
Todo esto, que parece una anécdota, no lo es. Sirve para entrar a hablar de un proyecto colaborativo grande, la Wikisource. En su día reformateé al buen Heródoto, y aquí lucen flamantes sus Historias; hice otro tanto con las 800 páginas de las Vidas paralelas de Plutarco porque no me van los retos chiquitos. Otros han hecho lo propio con otras obras de la Antigua Grecia y la Antigua Roma. Es verdad que esas traducciones, y mejores, las tenemos en las estanterías de casa, pero no sólo nos debemos a nuestro ombligo: hay un montón de curiosos ahí fuera a los que seducir.
Y hay más, toda una Βικιθήκη griega. Por eso, en el Heródoto español figura un enlace a Heródoto en griego antiguo, y a la traducción al inglés, el francés y el holandés que ya no caben en nuestras estanterías. En todas estas Wikisources agradecen voluntarios.
Y llegamos a las palabras mayores. Del gran Theaurus Linguae Graecae uno paga una licencia de uso por cinco años. Pero es material electrónico cuya edición (ojo al nombre, no “creación” sino “edición”, tecleado y pulido en suma) corre a cargo del proyecto TLG. Pero lo cierto es que las obras están en dominio público desde antes de la batalla de Queronea. ¿Derechos de tecleado? Luego pasa que la gente se lo copia, lo pega en la Βικιθήκη y es una pena.
Latinistas inadvertidos, ocurre lo mismo pasa con el Packard Humanities Institute y la Vicifons latina. ¿Cómo se demuestra que uno ha tecleado el “Arma virumque cano”? Si lo ha tecleado y lo ha distribuido… todos se lo agradecemos, pero esas palabras son ya de todos.
Añadido 1/11/2006. Otro sitio con libros, muchos, para bajar: Enlace de bibliotecas digitales.
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25 octubre 2006 · Libros
Se acaban
La editorial Crítica cumple 30 años y se ha estirado. Entre otros reedita, de David Abulafia (ed.), El Mediterráneo en la historia (ISBN 84-8432-483-4): gran formato, tapa dura, 308 ilustraciones, 161 de ellas a color, papel couché y sobretodo rigor en el texto. ¿Hace falta decir que es un regalo a 12 euros? No me pagan, pero si lo hicieran no les diría que no.

Lo digo porque me gustan los libros, pero también porque la cultura clásica es, en realidad, una parte de la historia del Mediterráneo. Platón decía que los griegos vivían como ranas en torno a una charca, y los romanos… ¡se creían que el mar era suyo! En fin, que la ecuación cultura clásica igual a cultura naval acabará calando. Y si no, al tiempo. :)
Más. Por cierto, que aún dicen algunos que la vida es fea. Será insoportable, pero fea, lo que se dice fea… vale, a veces también.



