Uso de materiales con derechos de autor en educación

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En su trabajo el profesor usa a menudo materiales sujetos a derechos de autor (en inglés, con copyright), pero suele desconocer la legislación al respecto. Revisaré a continuación los aspectos más importantes del tema. Para profundizar sobre el tema se puede consultar en la red la Ley de propiedad intelectual vigente en España (cada país de Hispanoamérica tendrá su legislación propia).

Dos falsedades muy extendidas sobre los derechos de autor

1. Sólo tienen derechos de autor aquellas obras registradas en el Registro de la Propiedad Intelectual, o aquellas en las que conste expresamente “copyright”.

Falso. La LPI establece (artículo 1) que: “La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el solo hecho de su creación.” Es decir, que el autor tiene todos los derechos reservados sobre su obra con independencia de cualquier circunstancia. Por tanto tenemos que entender que toda obra está protegida, salvo que figure expresamente lo contrario.

2. Se puede copiar todo lo que está colgado en internet.

Falso. Colgar algo en internet es una acto de publicación (hacer algo accesible al público), pero no supone cesión de derechos. También podemos ver una fotografía en una exposición, oír música en un concierto gratuito, o sacar prestado un libro de una biblioteca; el hecho de que estas obras sean accesibles al público (gratis, como en estos casos, o pagando), no nos da derecho a hacer copias de ellas. Respecto a los materiales colgados en internet, podemos leerlos, verlos u oírlos gratuitamente porque así lo ha decidido su autor, pero no copiarlos ni redistribuírlos sin su autorización.

Dominio público

Una obra es de dominio público, y por tanto no está sujeta a derechos de autor, cuando han pasado 70 años de la muerte del autor (artículo 26). Por tanto, podemos reproducir un texto del Quijote o una partitura de Mozart sin restricciones. Sobre este último caso, hay que hacer una puntualización: en general (otra cosa es el contexto educativo) no se puede reproducir una grabación musical reciente dado que los derechos de los “artistas intérpretes o ejecutantes” también están protegidos, concretamente hasta 50 años después de la interpretación (artículo 112).

Excepción en la enseñanza

El artículo de la LPI que más afecta a los profesores es éste:

Artículo 32.2. No necesitará autorización del autor el profesorado de la educación reglada para realizar actos de reproducción, distribución y comunicación pública de pequeños fragmentos de obras o de obras aisladas de carácter plástico o fotográfico figurativo, excluidos los libros de texto y los manuales universitarios, cuando tales actos se hagan únicamente para la ilustración de sus actividades educativas en las aulas, en la medida justificada por la finalidad no comercial perseguida, siempre que se trate de obras ya divulgadas y, salvo en los casos en que resulte imposible, se incluyan el nombre del autor y la fuente.

Queda claro que podemos reproducir fragmentos de obras escritas o imágenes aisladas, como una pintura o una fotografía, para usarlos en clase sin pagar derechos de autor, pero no un libro ni una película entera. Este artículo nos exime no sólo de pagar a los autores, sino también a los “intérpretes y ejecutantes” que han grabado recientemente una obra musical antigua que está en dominio público.

El uso de la expresión “en las aulas” es importante: si distribuimos una fotocopia en clase nos mantenemos dentro de la ley, y ocurre lo mismo si la colgamos en un aula virtual de acceso restringido a nuestros alumnos (caso de la plataforma Moodle o de cualquier otra página de acceso restringido con nombre de usuario y contraseña). Ahora bien, no entrará en el concepto de “aula” colgarla en una página web abierta o de acceso universal (por más que nuestra intención es que la descarguen nuestros alumnos), dado que cualquier otra persona puede descargarla. Así que, para una página web abierta, lo correcto es hacer un enlace a ese recurso si el material está disponible en internet. Si no lo está, podemos olvidarnos de él o hacer una referencia tradicional (nombre, título, editorial, etc.) aún a sabiendas de que es difícil que los alumnos localicen esa edición en particular en una biblioteca.

Este artículo de la LPI resuelve la mayoría de nuestras necesidades en materia educativa, pero tal vez queramos escribir un artículo, una página web o un libro de carácter educativo, e incluir en él una obra ajena. Con este fin nos serán útiles los dos apartados siguientes.

Creative Commons

Internet ha facilitado el nacimiento de un movimiento cultural que aboga por el acceso libre a la cultura. Un ejemplo son las licencias Creative Commons (CC). El autor que publica su obra bajo estas licencias hace donación irrevocable de unos derechos, pero conserva otros. La fórmula más habitual (aunque hay varios tipos de licencias CC) es Creative Commons BY-NC-SA, que significa: que debe constar el nombre del autor de la obra, que no se puede hacer un uso comercial de la copia y que la obra en la que se incluya, si es el caso, se distribuirá con la misma licencia.

En internet se pueden encontrar muchas obras publicadas así:

Derecho de cita

A menudo, en el caso de que escribamos un artículo, un libro de texto o una página web de carácter educativo, necesitaremos incluir en ellos fragmentos de obras con copyright. A este caso no se le aplica la excepción de la enseñanza porque, a pesar del carácter educativo de estos textos, no los creamos para usarlos en clase con nuestros alumnos. En este caso nos acogeremos al derecho de cita recogido en la LPI:

Artículo 32.1. Es lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas de naturaleza escrita, sonora o audiovisual, así como la de obras aisladas de carácter plástico o fotográfico figurativo, siempre que se trate de obras ya divulgadas y su inclusión se realice a título de cita o para su análisis, comentario o juicio crítico. Tal utilización sólo podrá realizarse con fines docentes o de investigación, en la medida justificada por el fin de esa incorporación e indicando la fuente y el nombre del autor de la obra utilizada.

De esto se deduce que, si escribimos un libro sobre historia de Grecia, no podemos incluir sin más una foto del Partenón que encontremos en internet, porque no estamos analizando esa fotografía. En cambio, sí la podremos incluir si es un libro de fotografía y estamos comentando el tipo de luz o el punto de vista con que se ha hecho esa foto.

Aulas de integración

Afecta al trabajo con alumnos de integración este artículo:

Artículo 31bis 2. Tampoco necesitan autorización los actos de reproducción, distribución y comunicación pública de obras ya divulgadas que se realicen en beneficio de personas con discapacidad, siempre que los mismos carezcan de finalidad lucrativa, guarden una relación directa con la discapacidad de que se trate, se lleven a cabo mediante un procedimiento o medio adaptado a la discapacidad y se limiten a lo que ésta exige.

Copia privada

Aunque no es específico del contexto educativo, no está de más aclarar un malentendido frecuente: existe el derecho a la copia privada. Cuando compramos un CD, compramos el derecho a oírlo, el CD físico sólo es el soporte que hace posible disfrutar de ese derecho. Pero ese soporte puede romperse, o podemos querer oírlo en casa y en el coche sin tener que llevarlo de aquí para allá; para que esto no impida disfrutar del derecho que hemos adquirido, la ley permite hacer copia(s) de ese soporte.

Artículo 31.2. No necesita autorización del autor la reproducción, en cualquier soporte, de obras ya divulgadas cuando se lleve a cabo por una persona física para su uso privado a partir de obras a las que haya accedido legalmente y la copia obtenida no sea objeto de una utilización colectiva ni lucrativa (…). Quedan excluidas (…) y los programas de ordenador.

Claúsula de exención de responsabilidad. No soy jurista y lo anterior es sólo mi punto de vista sobre la materia, aunque documentado con la Ley de Propiedad Intelectual española vigente. Por eso declino expresamente toda responsabilidad que se derive de los posibles errores contenidos en esta información. Que tengas un buen día.

Categorías Enseñanza

Comentarios

  1. santia

    Un resumen muy útil, gracias Pompilo. La legislación no hace más que incidir en el sentido común y la necesidad de las buenas prácticas internautas, a las que no andamos todavía muy acostumbrados. Saludos

  2. fzapatero

    muy acertado, lo replico en mi blog.

  3. Lucía Alvarez

    Un artículo estupendo y muy interesante. Me lo apunto todo.

  4. Marga Villalba

    Gracias, muy clarito todo lo compartiré.

  5. Ana

    Un bonito resumen de cómo la Ley de Propiedad Intelectual impide a profesores y alumnos (y a la ciudadanía en general) la utilización de los recursos casi infinitos de que disponemos en Internet.

    Es para llorar. No entiendo cómo el colectivo docente no ha denunciado ya esta ley, a todas luces obsoleta ante la irrupción de las nuevas tecnologías.

    Por lo demás, intentar controlar el cumplimiento de esta ley por parte de millones de personas en todo el mundo, es tan inútil como querer matar moscas a cañonazos.

  6. Susana Checa

    Estimado amigo:

    Le escribimos desde CEDRO para felicitarle por su artículo. Realmente es claro, exhaustivo y práctico. Sin embargo, nos gustaría hacer un par de apreciaciones para completar su texto, en lo que a la obra escrita se refiere (libros, revistas, periódicos, etc.).

    Igual que usted hace referencia a los derechos de “artistas intérpretes o ejecutante” en relación con las grabaciones musicales recientes, la obra escrita también tiene sus normas especiales.

    En este sentido, las nuevas ediciones de obras en dominio público tienen un periodo de protección de 25 años (artículo 129 LPI), siempre que las ediciones puedan ser individualizadas por su composición tipográfica, presentación y demás características editoriales. Atendiendo a este artículo, no siempre es posible reproducir libremente un texto de El Quijote o una partitura de Mozart.

    Por otra parte, respecto a la excepción de la enseñanza, aunque una lectura aislada del artículo 32.2 LPI nos haga pensar que podemos utilizar obras protegidas por la LPI en aulas virtuales, existe un informe del Consejo de Estado interpretando este artículo que especifica que el término “aula” debe interpretarse aplicable únicamente a las aulas físicas, por lo que no sería posible colgar fragmentos de obras protegidas en un aula virtual.

    Desde CEDRO, como asociación de autores y editores, hemos desarrollado un servicio que ayuda a la comunidad educativa a utilizar materiales protegidos por la Ley de Propiedad Intelectual sin preocuparse de estas restricciones. Se trata de la licencia para enseñanza reglada que permite fotocopiar, escanear y colgar en aulas virtuales fragmentos de hasta un 10% de obras protegidas por la LPI o artículos completos en el caso de revistas.

    Espero que esta explicación sea de su interés. Si necesita ampliar cualquier información al respecto, no dude en contactar conmigo.

    También puede obtener información adicional en www.cedro.org www.conlicencia.com

    Cordialmente

    Susana Checa
    Jefe del Departamento de Licencias
    licencias@cedro.org

  7. Olga Díez

    Felicidades, un artículo muy completo. Y ya veo que ha despertado interés.

    Lo que no entiendo, al hilo de la interesante y autorizada aportación de Susana Checa, es cómo se puede hacer distinción entre aula física y aula virtual, si se usan para lo mismo y las condiciones de acceso y por tanto de uso son iguales… sólo cambia el soporte, pero no he leído el informe del Consejo de Estado y echo de menos una referencia a la url donde se pueda consultar.

    Difundiré este post tan claro e interesante. Gracias por tu trabajo, Jose

  8. Juanjo

    Otro ejemplo más de cómo las leyes van por un lado y el uso que hace la gente por otro. Más aún en un tema tan contradictorio en sí mismo como la “propiedad intelectual”. Yo personalmente uso y fomento las licencias Creative Commons, porque me encanta copiar y que me copien. Pero si no me gustara, la gente va a seguir copiando, porque es lo natural, por mucho que las leyes se empeñen en lo contrario :)

  9. Susana Checa

    Estimada Olga,

    En este enlace puede consultar el informe del Consejo de Estado al que hacía referencia en mi anterior comentario.

    Un saludo.

    Susana Checa
    Jefe del Departamento de Licencias
    licencias@cedro.org

  10. Juan Antonio Gallego

    Por autorizada que sea la opinión de la entidad Cedro, un lobby editorial al fin y al cabo, parece olvidar que el Consejo de Estado es un órgano consultivo y no legislativo.

    De hecho dictaminó un anteproyecto de ley, por lo que su dictamen sólo es de obligado cumplimiento en tanto fuere recogido por el órgano competente, en este caso el legislativo.

  11. pompilo (Autor)

    Gracias, Susana y Juan Antonio, por vuestros comentarios. He dedicado el siguiente artículo del blog, precisamente, a la cuestión de las aulas virtuales. Si queréis, nos vemos allí.

  12. Ricardo L

    Excelente artículo. El tema es importante. La cultura se maneja con criterios industriales y comerciales que hemos naturalizado cuando lo prioritario debería ser la educación y el conocimiento. Acompaño tu preocupación y comparto una de mis reflexiones en ese sentido.

  13. Sr.Generoso

    Entiendo la preocupacion de los profesionales que constantemente nutren a nuestra sociedad de nuevo material, pero creo que, al margen de leyes restrictivas, deben entender el nuevo paradigma evolucionado por las nuevas tecnologias. ¿si soy arquitecto deberia denunciar a aquellos que fotografian mis edificaciones?, No solo es absurdo sino que en la practica resulta materialmente imposible. Es más, ¿se puede considerar acaso hoy cualquier obra como original? sin la transimision de conocimientos previos todos deberiamos reinventar la rueda y el fuego, deberiamos crear nuestro propio lenguaje y tendriamos que desarrollar tecnicas artisticas unicas para cada persona. Lo cierto es que hoy en dia todo es un remix de ideas “robadas” que recreamos en nuevos formatos y modalidades. He leido un maravillos articulo en la web de Cedro (Link:http://www.cedro.org/docs/lecturas/mauriciosantos.pdf?Status=Master ¿Esto tambien es ilegal?) que defiende a fuego los derechos del copyright, pero me intriga la idea de como debe ser trabajar de editor de medios educativos. ¿De donde sacan el material?, ¿Acaso han inventado ellos la historia o las matematicas? Anda y que os jodan, respeto vuestra labor y creo que los creadores deben ser remunerados, pero me niego a ceder tales derechos a corporaciones que inundan el mercado cada año con nuevos libros de texto que apenas difieren de los anteriores con el unico afan de llenarse los bolsillos. Espero que en el infierno haya un espacio reservado para todos aquellos que planean la obsolescencia de tan necesario material presionando a organismos publicos y acosando a los profesionales docentes con comerciales despiadados que los seducen con “regalos” para que cada año actualicen la lista de publicaciones exigidas en las aulas. No es ecologico, no es moral y no es justo. Seguid asi y algun dia la sociedad sera tan estupida que ya no quiera leer y os morireis de hambre.

  14. gregorio

    necesito me aconsejen si puedo proyectar una pelicula de Harry Potter en mi aula de primaria

  15. gregorio

    Y si al proyectar esta pelicula de Harry Potter necesito de una licencia y si es así que tipo de licencia?
    Gracias

  16. pompilo (Autor)

    Hola, Gregorio. Vaya por delante que no soy jurista y que esto sólo es mi opinión. El artículo es claro al respecto: “Artículo 32.1. Es lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas de naturaleza escrita, sonora o audiovisual…” Así que puedes proyectar un fragmento, pero para proyectarla entera necesitas una licencia. Tengo entendido que la mayor parte de los profesores hacen caso omiso de este artículo, en gran medida por ignorancia de la ley, y que las entidades gestoras no acostumbran a perseguir esta infracción en concreto porque hay infracciones que les causan un perjuicio económico mayor y no dan abasto a perseguirlas todas.

    Si no me equivoco, tratándose de material audiovisual la licencia la tendrías que comprar a una entidad como DAMA (Derechos de autor de medios audiovisuales), EGEDA (Entidad de Gestión de Derechos de los productores audiovisuales) o SGAE (Sociedad General de Autores y Editores), todas ellas localizables fácilmente a través de internet.

  17. magdagiraldo

    Disculpe una pregunta un alumno de segundo de secundaria de bajos recursos no tiw e para comprarse un paquete de libro de 180 soles puede sacarle copia para poder trabajar en clases o es ilegal .

  18. pompilo (Autor)

    Hola, Magda. No conozco la ley de Perú. Según entiendo, hacerlo en España sería ilegal, y eso con independencia de los recursos económicos del alumno. Un saludo.

  19. adrian

    buenas, para realizar tutoriales educativos que no serán comercializados es necesario pagar derechos de autor por incluir fragmentos de peliculas? soy de argentina. saludos

  20. pompilo (Autor)

    Hola, Adrián. Lo siento, pero no conozco la legislación argentina sobre derechos de autor. Por cierto, en los tutoriales educativos, mejor escribí el nombre con mayúscula y tilde. ¡Palabra de profesor! ;)

  21. Luis Garrido

    Estimado autor,

    Aprecio que responde usted a las dudas de los lectores. Le planteo la mía por si es tan amable de responder.

    Ando un poco perdido con el temas de las licencias CC. Tengo claro lo que significa cada una de sus variaciones o combinaciones (SA, ND, NC). Supongamos que soy el autor de una revista que publico mensualmente en papel y que no es gratuita. ¿Sería legal incluir en dicha revista una página que contenga una reproducción de un plano de Openstreetmap cuya licencia es CC-BY-SA?. Dicho plano sería únicamente a modo de ilustración y nunca el motivo principal de la revista en su conjunto.

    Gracias.

  22. pompilo (Autor)

    Hola, Luis. Las licencias CreativeCommons están muy claras. Dado que esta licencia en particular no incluye las siglas NC (“no uso comercial”), eso significa que sí puede reproducirse con fines comerciales. No olvides cumplir el BY (“reconocimiento del autor y enlace a la licencia”), como dicen en CC-BY-SA.

  23. Haddock

    Estimado Pompilo:

    Su resumen de la legislación sobre el uso en el aula de materiales sujetos a derechos de autor es lo mejor que he encontrado en la red. Y también el debate a continuación que, al parecer, sigue vivo. Y es igualmente valioso el artículo sobre las aulas virtuales. Gracias por su trabajo.

    Me gustaría hacerle un par de consultas que tienen que ver con el tema. Espero que no sean demasiado simples. En primer lugar, ¿cuál es la extensión a la que se refiere “pequeños fragmentos de obras” tratando de un texto escrito? ¿Puedo repartir el clase, por ejemplo, los dos primeros capítulos de “Las ratas”, de Miguel Delibes, o le parece un fragmento demasiado extenso? Por utilizar un ejemplo real.

    Por otro lado, cuando se trata de traducciones de textos, aunque el autor haya fallecido hace más de 70 años y su obra sea de dominio público, ¿los derechos sobre la traducción siguen limitando su utilización?

    Finalmente, ¿todo lo anterior funciona del mismo modo en un aula virtual, en su opinión? Por ejemplo, como cita usted mismo en el artículo, en un aula de Moodle.

    No lo he dicho antes: soy profesor de Lengua Castellana y Literatura en un instituto público de Madrid. Le agradezco de antemano su atención.

    Un saludo cordial.

  24. pompilo (Autor)

    Hola, Haddock. Gracias por la captatio benevolentiae. De todas forma, como aclaro, no soy jurista, y sólo doy mi opinión, que es esta.

    La expresión “pequeños fragmentos de obras” es de interpretación subjetiva y por tanto incierta; dejará de ser incierta cuando un juez dicte sentencia en un caso particular y su sentencia siente precedente. A mí, personalmente, en el ejemplo que pone dos capítulos no me parecen un fragmento pequeño. Cabe otra posibilidad: localizar en internet un PDF de la obra, y dar la dirección a los alumnos para que ellos la descarguen y la impriman o la lean en un dispositivo electrónico.

    En el artículo 11 de la LPI se afirma que las traducciones son obras derivadas, y que “también son objeto de propiedad intelectual”. Como en ningún lugar se indica que los derechos de las obras derivadas duren menos que los de las obras originales, se entiende que es la misma: los derechos sobre la traducción duran 70 años tras la muerte del autor de la traducción (con independencia de si el original tiene derechos de autor o está en dominio público).

    Por último, yo creo que un aula virtual debería considerarse equivalente a un aula física a efectos de derechos de autor, pero me temo que un juez no lo interpretará de la misma manera.

    Un saludo.

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