1177 a.C. El año en que la civilización (no) se derrumbó

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Eric H. Cline es un arqueólogo, profesor universitario y escritor de divulgación norteamericano de mucho mérito. Es especialista en relaciones internacionales durante el Bronce Tardío, y por eso borda este libro que ha titulado 1177 a.C. El año en que la civilización se derrumbó, en referencia al año en que Ramsés III derrotó a los llamados Pueblos del Mar. Además de estudiar arqueología, siguió cursos de escritura, y se nota porque escribe muy bien: planifica, crea intriga, hace avanzar la acción como lo haría un novelista, redacta adecuadamente… y es consciente de lo importante que es empezar atrapando al lector con un buen título, aunque sea tan falso, tan filisteo, como este lo es.

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Porque el libro estudia la política internacional del Bronce Tardío, de los siglos XV al XII a.C. a modo de preparación para narrar el final de este periodo histórico. Avanzada la narración, el autor nos va preparando para aceptar que los grandes cambios históricos no se producen de un año para otro y —llegados al final del libro— afirma que la civilización no se derrumbó el año 1177 a.C., y que tampoco lo hizo por un acontecimiento único… en contra de lo que proclama a gritos el título del libro que te has comprado. Está claro que los cursos de escritura de Cline no incluían un apartado de deontología, o que sí lo incluían, pero se la bufa. Se merece, pues, este spoiler:

Más que la llegada de los Pueblos del Mar en 1207 y 1177 a.C., más que la serie de terremotos que sacudieron Grecia y el Mediterráneo oriental durante un lapso de cincuenta años entre 1225 y 1175 a.C., más que las sequías y el cambio climático que podrían haber asolado estas zonas durante este período, lo que vemos es el resultado de una «tormenta perfecta» que acabó con las florecientes culturas y pueblos de la Edad del Bronce, desde los micénicos y minoicos hasta los hititas, asirios, kasitas, chipriotas, mitanios, cananeos e incluso los egipcios. (p. 229)

Dicho con otras palabras, que seguimos sin saber sobre este asunto lo que antes no sabíamos. Por lo demás, muy buen libro para los friquis de la cosa, y muy bien editado además: tapa dura, encuadernación duradera, papel suave, sin erratas…

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