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Ioannis Svoronos, numismático y arqueólogo

19 junio 2016 · Clásicas

Encontré hace tiempo la referencia a un artículo de arqueología naval de título tan largo como sugerente: Jean Svoronos, «Stylides, ancres hierae, aphlasta, stoloi, akrostolia, embola, proembola et totems marins», Journal International d’Archéologie Numismatique, XVI (1914), pp. 81-152. Trataba justo de lo que buscaba: los adornos de proa y popa de las naves griegas y romanas. Pero como se había publicado a comienzos del siglo XX en lo que parecía una revista académica francesa, pensé que sólo podrían encontrarse en una librería de esas universidades de Dios. Que mejor me olvidaba, vamos.

Pero internet es un juguetico bueno, y hace poco me di de morros con el artículo en cuestión, en formato PDF descargable y gratis. Lo reconocí por el título largo, enumerativo, naval, inconfundible; y por el nombre del autor, Jean (hoy en día, mejor Ioannis) Svoronos, que antaño me pareció ruso y resultó ser miconiata, o sea, de Miconos. ¡Qué alegría, madre! Tanta que le dediqué un artículo en la Wikipedia española, que traduje de la inglesa: con ustedes Ioannis Svoronos, arqueólogo y numismático griego. Más tarde descubrí que la mayor parte de su bibliografía está disponible en internet gracias a la generosidad de fundaciones y organismos públicos, como la Anemi de la Universidad de Creta, y añadí los enlaces correspondientes en la misma página.

El artículo en cuestión está ya en dominio público, y lo he colgado entre las descargas de este mi blog por capricho: «Stylides, ancres hierae, aphlasta, stoloi, akrostolia, embola, proembola et totems marins», que traducido podría ser algo así como «Gallardetes, anclas sagradas, colas de popa, proas, puntas de proa, espolones, sobrespolones y totems marinos». ¡A ver si no mola! Tiene la friolera de 70 páginas y me ha dado todo lo que prometía en el título. Y aunque no esté muy actualizada, encuentro información que no leí en el manual canónico de Lionel Casson, Ships and Seamanship in the Ancient World, de 1971.

Lo más destacable del artículo, para mí, son dos afirmaciones que coinciden con conclusiones a las que había llegado por mí mismo. Para Svoronos, las anclas sagradas llegaron a izarse en lo alto de los gallardetes con fines heráldicos, porque representaban a los dioses titulares de la flota (pp. 105-110). Para mí, además, se izaron allí porque fueron también proyectiles navales que se arrojaban sobre las naves enemigas con el fin de perforar su casco y hundirlas, como antecesores y a la manera de los delfines de plomo que mencionan Aristófanes (Caballeros 761) y Tucídides (7.41).

La otra afirmación novedosa es marginal para mi investigación, una nadería, pero encantadora. En el arte llamado orientalista del siglo VI se ven a veces figuras de animales con una cabeza y dos cuerpos; leí una vez que estas figuras tenían su origen remoto en el arte persa. Para mí, en cambio, son la representación, vista de frente, de mascarones de proa en forma de animal, y tienen un origen inequívocamente naval, sea mediterráneo o persa. Conocemos los barcos antiguos sobretodo por representaciones en la cerámica donde se ven de lado. Por lo que se refiere a los mascarones, la cabeza del animal sobresale de la proa como un prótomo, y el cuerpo está pintado o esculpido en la amura que está a la vista, sea la de babor o la de estribor. Pero el barco real tiene dos amuras, y por tanto el cuerpo del animal debía representarse dos veces, para que se viera lo completo desde ambos lados. Svoronos escribió lo mismo hace ya cien años, y lo representó gráficamente con estos dos dibujitos que hablan por sí solos (p. 142):

Animal fantástico con cuerpo doble

Proa de un barco con una sirena con cola doble

Por cierto, que Svoronos opina como yo que esos monstruos de la mitología hechos a piezas, como las quimeras, grifos y demás, son originalmente barcos con proas modeladas en forma de cabeza de animal, velas que son alas y popas como colas (pp. 144-152); ahí queda la imagen de Capricornio para recordárnoslo. Obvio para quien tenga ojos en la cara.

Alzo para acabar una copa de vino micónico en recuerdo y honor de mi admirado y ya imposible amigo Yanis. Γειά μας, ρε μαλάκα.

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Μπολέρο

5 junio 2016 · Varia

¿Un bolero cantado en griego moderno? Pues sí, también. Los años 50 del siglo pasado fueron en Hollywood, y de rebote en el mundo, años de ritmo cubano y caribeño; los años en que el músico catalán Xavier Cugat, sin ir más lejos, se lo comió literalmente todo. Hace poco he leído que de mayor solía visitar la plaza de Gerona en la que nació y vivió sus cinco primeros años… Sólo eso ya me lo hace cercano.

De aquel contagio latino, decía, vinieron lodos como este bolero: Ποτέ μην κλαις (“Nunca llores”), que compusieron Costas Kofiniotis y Takis Morakis (letra y música respectivamente) e interpretó el Trío Kitara (“Trío Guitarra”), con sus tres guitarras y voces:

Años más tarde lo rescató y grabó con mejores medios Yorgos Dalaras sin desviarse apenas del original. Este hallazgo merece una traducción que salve el milagro del mestizaje de la obra devastadora, casi termítica, del paso de los años, y aquí está:

Ποτέ μην κλαις

Ποτέ μην κλαις για κάτι που περνά.
Αν τα λουλούδια πεθαίνουν, το άρωμα μένει.
Ποτέ μην κλαις για αγάπη που δε ζει.
Η θύμησή της βαθιά στην καρδιά πάντα ζει.

Ποτέ μην κλαις για κάτι που περνά.
Μες στην ψυχή μας οι λύπες ανάμνηση μένουν.
Ποτέ μην κλαις μια αγάπη σου παλιά.
Πάντα χαρές σε κερνούν τα χαμένα φιλιά.

Ποτέ μην κλαις…

Nunca llores

Nunca llores por algo que pasa.
Si las flores mueren, el olor permanece.
Nunca llores por el amor que ya no vive.
El recuerdo de lo profundo en el corazón siempre vive.

Nunca llores por algo que pasa.
Dentro de nuestra alma las penas permanecen.
Nunca llores por un amor viejo
Siempre a alegrías te invitan los besos perdidos.

Nunca llores…

No lloraré, pues, ya bastante lloré.

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Elementary OS mola mogollón...

26 mayo 2016 · Varia

…lo usan en la China, también en el Japón. Es una distribución Linux ideal para usuarios de Macintosh, que le hace a uno sentirse como en casa. Después de ocho años de uso intensivo, mi MacBook empieza a no poder abrir y manejar con soltura las actuales páginas web cargadas de código y scripts. Se ha hecho viejo. Y, sin embargo, chuta, así que antes que comprar uno nuevo, le he instalado Elementary OS, y estoy como un niño con zapatos nuevos. Y sin piratear, ni comprar nada.

Aunque viene niquelado de fábrica, lo he configurado a mi gusto: he activado el escritorio, que en origen es impracticable, he instalado LibreOffice 5, Firefox, Chromium, Entangle, Transmission, Filezilla, Videolan, Steam, y lo que te rondaré morena. No le he instalado antivirus, ni antispyware, ni congelador, porque ¿pa qué? ¡Ay, qué risa me da cuando me río!

Captura de pantalla de elementary OS

Aquí un pantallazo. Escribe en griego politónico, reproduce pelis… Lo usa mi mulata con las bragas en la mano. Insisto: gratis y molón.

Cruzo los dedos para desear larga vida a elementary OS, y yo que lo vea. Por lo pronto ya he publicado este artículo con él. Y entretanto, dicen los periódicos que los coordinadores TIC de Aragón semos piratas malos porque ya no tenemos dinero ni ganas de seguir haciendo rico al chico ese de Windows.

Añadido 4/5/2016. ¡Qué pena! Sus aplicaciones (Midori, Fotos, etc.) y el propio Elementary OS están llenos de bugs.

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Sentimientos religiosos

21 febrero 2016 · Varia

Cita en Facebook Agamador a Umberto Eco. Lo que me da pie para soltar lo que me ronda acerca de los pechos de Rita Maestre.

«Cuando los hombres dejan de creer en Dios, no quiere decir que creen en nada: creen en todo» (Umberto Eco).

Cierto, y de ello se sigue que también debe existir el delito correlativo de ofensa al sentimiento religioso de los ateos. Concediendo la Medalla de Oro al Mérito Policial a la Virgen María Santísima del Amor, por poner un ejemplo que a mí, personalmente, me ofendió muchísimo. Además de avergonzarme, por la parte de español que me toca, ante el mundo entero.

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Escopofilia, por favor

8 enero 2016 · Clásicas

Leyendo en Jot Down sobre la Alergia al pene —alergia a mostrarlo en cine y televisión, no se alarmen— me he encontrado con un término sospechoso de herejía etimológica: escoptofilia, con una “t” parásita metida en medio por la cara, o epentética. Los versados en lenguas clásicas sabemos que escopofilia, sin “t”, vendría del griego σκοπέω “mirar” y φιλία “gusto”, que significaría “gusto por mirar” (actos sexuales, claro, no va a ser un paisaje de Gaugin), y que, por tanto, no hay “t” que valga, que escoptofilia es un error. Ahora bien… resulta que el Wiktionario de español opta por la forma con “t”, porque realmente es muy usada en la literatura científica. Se trata, pues, de una ocasión idónea para probar la herramienta lexicográfica Ngram Viewer de Google Books, que computa el número de veces que sale un término cualquiera en los libros que tienen escaneados. Vamos allá.

En Ngram introduzco la búsqueda “escopofilia,escoptofilia”, le meto un rango temporal de 1900 a 2015 e idioma “español”, y me sale esta maravilla:

Escopofilia vs. Escoptofilia

Roma locuta, causa finita, que es como antes se decía que no hay más que hablar. Sólo que en esta ocasión no usamos el argumento de autoridad, sino los datos en crudo: la forma errónea escoptofilia se usaba en español más que escopofilia hasta que, a partir de mediados de los años 90 del siglo pasado, se impuso la corrección etimológica. Así que, cargado ya de argumentos, he cambiado el Wikitionario español para que diga lo propio: escopofilia. Caballero andante del idioma, ¡siempre debelando errores!

Como me picaba la curiosidad y desconfío de los conocimientos de lenguas clásicas de nuestros psiquiatras, psicólogos y degenerados (por orden de mayor a menor rijosidad), he investigado con NgramViewer la aparición de ambos términos en los libros editados en idioma inglés, y he encontrado esto: scopophilia vs. scoptophilia.

Scopophilia vs. Scoptophilia

Resulta que el error, y el consiguiente doblete, existían previamente en inglés, que es de donde el español debió tomarlo. También resulta que la sustitución de la versión errónea del nombre por la correcta se produjo en este idioma en los años 70 del pasado siglo, y que aquí tardamos veinte años en enterarnos. Podemos deducir, pues, que —como, por lo demás, es bien sabido— nuestros psiquiatras, psicólogos y degenerados saben más inglés que lenguas clásicas, y que el inglés lo han aprendido mayormente hace muy pocos años, en los 90.

Me quedaba una duda más: ¿por qué escopofilia es un nombre tan poco oído en español que ni tiene página en Wikipedia ni nada? Muy fácil, dice Ngram que los españoles somos más de voyeurismo que de escopofilia. De toda la vida. :-P

Voyeurismo vs. Escopofilia

Y entre una cosa y otra he descubierto esta página web cuya estética me ha dejado boquiabierto: Breaking the taboo – Male full frontal. La reproduzco, todo sea por una buena causa.

Breaking the taboo…

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