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Uso de materiales con derechos de autor en educación

6 noviembre 2011 · Enseñanza

En su trabajo el profesor usa a menudo materiales sujetos a derechos de autor (en inglés, con copyright), pero suele desconocer la legislación al respecto. Revisaré a continuación los aspectos más importantes del tema. Para profundizar sobre el tema se puede consultar en la red la Ley de propiedad intelectual vigente en España (cada país de Hispanoamérica tendrá su legislación propia).

Dos falsedades muy extendidas sobre los derechos de autor

1. Sólo tienen derechos de autor aquellas obras registradas en el Registro de la Propiedad Intelectual, o aquellas en las que conste expresamente “copyright”.

Falso. La LPI establece (artículo 1) que: “La propiedad intelectual de una obra literaria, artística o científica corresponde al autor por el solo hecho de su creación.” Es decir, que el autor tiene todos los derechos reservados sobre su obra con independencia de cualquier circunstancia. Por tanto tenemos que entender que toda obra está protegida, salvo que figure expresamente lo contrario.

2. Se puede copiar todo lo que está colgado en internet.

Falso. Colgar algo en internet es una acto de publicación (hacer algo accesible al público), pero no supone cesión de derechos. También podemos ver una fotografía en una exposición, oír música en un concierto gratuito, o sacar prestado un libro de una biblioteca; el hecho de que estas obras sean accesibles al público (gratis, como en estos casos, o pagando), no nos da derecho a hacer copias de ellas. Respecto a los materiales colgados en internet, podemos leerlos, verlos u oírlos gratuitamente porque así lo ha decidido su autor, pero no copiarlos ni redistribuírlos sin su autorización.

Dominio público

Una obra es de dominio público, y por tanto no está sujeta a derechos de autor, cuando han pasado 70 años de la muerte del autor (artículo 26). Por tanto, podemos reproducir un texto del Quijote o una partitura de Mozart sin restricciones. Sobre este último caso, hay que hacer una puntualización: en general (otra cosa es el contexto educativo) no se puede reproducir una grabación musical reciente dado que los derechos de los “artistas intérpretes o ejecutantes” también están protegidos, concretamente hasta 50 años después de la interpretación (artículo 112).

Excepción en la enseñanza

El artículo de la LPI que más afecta a los profesores es éste:

Artículo 32.2. No necesitará autorización del autor el profesorado de la educación reglada para realizar actos de reproducción, distribución y comunicación pública de pequeños fragmentos de obras o de obras aisladas de carácter plástico o fotográfico figurativo, excluidos los libros de texto y los manuales universitarios, cuando tales actos se hagan únicamente para la ilustración de sus actividades educativas en las aulas, en la medida justificada por la finalidad no comercial perseguida, siempre que se trate de obras ya divulgadas y, salvo en los casos en que resulte imposible, se incluyan el nombre del autor y la fuente.

Queda claro que podemos reproducir fragmentos de obras escritas o imágenes aisladas, como una pintura o una fotografía, para usarlos en clase sin pagar derechos de autor, pero no un libro ni una película entera. Este artículo nos exime no sólo de pagar a los autores, sino también a los “intérpretes y ejecutantes” que han grabado recientemente una obra musical antigua que está en dominio público.

El uso de la expresión “en las aulas” es importante: si distribuimos una fotocopia en clase nos mantenemos dentro de la ley, y ocurre lo mismo si la colgamos en un aula virtual de acceso restringido a nuestros alumnos (caso de la plataforma Moodle o de cualquier otra página de acceso restringido con nombre de usuario y contraseña). Ahora bien, no entrará en el concepto de “aula” colgarla en una página web abierta o de acceso universal (por más que nuestra intención es que la descarguen nuestros alumnos), dado que cualquier otra persona puede descargarla. Así que, para una página web abierta, lo correcto es hacer un enlace a ese recurso si el material está disponible en internet. Si no lo está, podemos olvidarnos de él o hacer una referencia tradicional (nombre, título, editorial, etc.) aún a sabiendas de que es difícil que los alumnos localicen esa edición en particular en una biblioteca.

Este artículo de la LPI resuelve la mayoría de nuestras necesidades en materia educativa, pero tal vez queramos escribir un artículo, una página web o un libro de carácter educativo, e incluir en él una obra ajena. Con este fin nos serán útiles los dos apartados siguientes.

Creative Commons

Internet ha facilitado el nacimiento de un movimiento cultural que aboga por el acceso libre a la cultura. Un ejemplo son las licencias Creative Commons (CC). El autor que publica su obra bajo estas licencias hace donación irrevocable de unos derechos, pero conserva otros. La fórmula más habitual (aunque hay varios tipos de licencias CC) es Creative Commons BY-NC-SA, que significa: que debe constar el nombre del autor de la obra, que no se puede hacer un uso comercial de la copia y que la obra en la que se incluya, si es el caso, se distribuirá con la misma licencia.

En internet se pueden encontrar muchas obras publicadas así:

Derecho de cita

A menudo, en el caso de que escribamos un artículo, un libro de texto o una página web de carácter educativo, necesitaremos incluir en ellos fragmentos de obras con copyright. A este caso no se le aplica la excepción de la enseñanza porque, a pesar del carácter educativo de estos textos, no los creamos para usarlos en clase con nuestros alumnos. En este caso nos acogeremos al derecho de cita recogido en la LPI:

Artículo 32.1. Es lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas de naturaleza escrita, sonora o audiovisual, así como la de obras aisladas de carácter plástico o fotográfico figurativo, siempre que se trate de obras ya divulgadas y su inclusión se realice a título de cita o para su análisis, comentario o juicio crítico. Tal utilización sólo podrá realizarse con fines docentes o de investigación, en la medida justificada por el fin de esa incorporación e indicando la fuente y el nombre del autor de la obra utilizada.

De esto se deduce que, si escribimos un libro sobre historia de Grecia, no podemos incluir sin más una foto del Partenón que encontremos en internet, porque no estamos analizando esa fotografía. En cambio, sí la podremos incluir si es un libro de fotografía y estamos comentando el tipo de luz o el punto de vista con que se ha hecho esa foto.

Aulas de integración

Afecta al trabajo con alumnos de integración este artículo:

Artículo 31bis 2. Tampoco necesitan autorización los actos de reproducción, distribución y comunicación pública de obras ya divulgadas que se realicen en beneficio de personas con discapacidad, siempre que los mismos carezcan de finalidad lucrativa, guarden una relación directa con la discapacidad de que se trate, se lleven a cabo mediante un procedimiento o medio adaptado a la discapacidad y se limiten a lo que ésta exige.

Copia privada

Aunque no es específico del contexto educativo, no está de más aclarar un malentendido frecuente: existe el derecho a la copia privada. Cuando compramos un CD, compramos el derecho a oírlo, el CD físico sólo es el soporte que hace posible disfrutar de ese derecho. Pero ese soporte puede romperse, o podemos querer oírlo en casa y en el coche sin tener que llevarlo de aquí para allá; para que esto no impida disfrutar del derecho que hemos adquirido, la ley permite hacer copia(s) de ese soporte.

Artículo 31.2. No necesita autorización del autor la reproducción, en cualquier soporte, de obras ya divulgadas cuando se lleve a cabo por una persona física para su uso privado a partir de obras a las que haya accedido legalmente y la copia obtenida no sea objeto de una utilización colectiva ni lucrativa (…). Quedan excluidas (…) y los programas de ordenador.

Claúsula de exención de responsabilidad. No soy jurista y lo anterior es sólo mi punto de vista sobre la materia, aunque documentado con la Ley de Propiedad Intelectual española vigente. Por eso declino expresamente toda responsabilidad que se derive de los posibles errores contenidos en esta información. Que tengas un buen día.

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Traducir un mapa en formato .svg

12 octubre 2011 · Varia

Los mapas que nos bajamos de internet suelen ser intraducibles. Las imágenes hechas de mapas de bits (los formatos .jpg y .gif para entendernos) no se dejan borrar y reescribir así como así. Pero circulan mapas, sobretodo en la Wikipedia, en formato .svg que sí se dejan traducir.

Me he estrenado con un mapa de las Guerras Médicas. El mapa se traduce como sigue. Nos bajamos el archivo original en formato .svg, en mi caso este Map of the Greco-Persian Wars, obra del usuario Bibi Saint-Pol licenciada con Creative Commons A-Sa 3.0. Para editarlo se usa un programa de dibujo vectorial libre, gratis, disponible para los principales sistemas operativos y en varios idiomas (¿qué más se le puede pedir?): con ustedes Inkscape. Nos bajamos el programa de internet y lo instalamos, obviously.

Abrimos el archivo original con Inkscape y, tras seleccionar la herramienta de texto (columna izquierda, icono A mayúscula), hacemos clic en cualquier nombre en lengua extranjera. El nombre se vuelve editable como en un procesador de texto. Cambiamos lo que haya que cambiar (“Xerxes Canal” por “Canal de Jerjes” sin ir más lejos) y ya está: si queremos, guardamos el documento y el nombre queda traducido para los restos. Claro que hay que hacer lo mismo con todos los demás nombres del mapa. Puede ser tedioso, pero hay días en que uno busca tareas como ésta en las que embrutecerse. Allá cada uno con su Pilates.

Captura de pantalla de un mapa editado con Inkscape

Lo maravilloso del asunto es que cabe otra forma más original de hacer la traducción y a un servidor, por su carácter, le van estas pijadas. Un iconito de la barra superior (a día de hoy un cuadradito con dos corchetes) reza así: “Ver y editar el árbol XML del documento”. No hace falta entender semejante acertijo, basta con hacer clic en el iconito y aparece una ventana doble: en la ventanita de la izquierda se listan todas las cadenas de texto que contiene el documento (bajo el arcano nombre de <svg:text id="text7806"> por ejemplo). Seleccionamos una cadena de texto y el nombre en cuestión, el bárbaro Thebes en este caso, se hace editable en la ventanita derecha. Lo cristianamos como “Tebas” y a por otro nombre, mariposa, hasta completar la hercúlea tarea. Luego guardamos el documento y ça y est que dicen los franceses.

Árbol XML de un documento svg editado con Inkscape

Claro que no siempre es tan fácil la cosa. A lo mejor el autor original se creía muy virguero, como el bueno de Bibi Saint-Pol, y le ha dado por convertir algunos nombres en trazados (imágenes vectoriales en lugar de texto) para poder curvarlos que quedan más bonitos, y esos nombres ya no pueden traducir ni así ni asá. Pues sí, Bibi, te han quedado bonitos, pero ahora me toca seleccionar la herramienta de texto, volver a escribir los nombres desde cero, asignarles un tipo de letra, espaciado, tamaño y color parecidos, ponerlos en su sitio y a lo mejor girarlos. Gracias, corazón, se suponía que usábamos el formato .svg precisamente para no tener que meternos estas curradas. El lector queda, pues, avisado de lo que hay.

En mi flamante traducción no he cometido semejante tropelía y todos los textos son textos editables. Creo haber acertado con la transliteración de los nombres más inusuales, como Eyón o Esciato. Si crees que no es el caso, abre el documento y cámbialos a tu gusto; ahora ya sabes cómo se hace, que era el objetivo de este articulillo. Se acabó.

  • Mapa Guerras Médicas (español).svg
    Mapa de las Guerras Médicas, traducido al español por pompilo, obra original de Bibi Saint-Pol publicada con licencia CreativeCommons A-SA 3.0. Tamaño: 3,15MB. Descargas realizadas: 8658.
  • ¿Se acabó? Manda huevos. Cuando intento subirlo a la Wikipedia para provecho de la humanidad en su conjunto, me encuentro con que el mapa, traducido al español, ya existe desde diciembre de 2007 nada menos, por obra de un tal Juan José Moral. Pero claro, yo no lo sabía porque en el artículo sobre las Guerras Médicas se enlaza todavía a la versión inglesa del mapa (ya mismo lo cambio por la versión española de José Luis Moral, que es lo suyo). Como disiento de algunas trasliteraciones del pollo éste, cuelgo aquí mi versión del mapa para provecho de propios y extraños.

    Añadido 1/12/2011. Y aquí otra imagen traducida: Greek_temples-es.svg. Hecho un cesto, hechos ciento. Añadido 18/10/2012. Y otra más, ésta un precioso mapa de la evolución de la línea de costa en la bahía de Mileto por efecto de los depósitos de aluvión trasportados por el río Meandro: Miletus bay stilting evolution map-es.

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    Nana para Isabel

    23 agosto 2011 · Varia

    De vuelta a casa tendrás que descansar y dormir mucho. Aquí tienes, para adormecerte, la nana que tanto te gustó cuando la oíste en Anoguia, la capital de los irreductibles cretenses consumidores de hachís y pickups. Se titula Lullaby to Erle y se la robo para ti a Silje Nerdgaard, mi masajista emocional particular. Verás que, además de ser bonita, habla de barcos. Sueña con los ángeles.

    Portada del CD At first Light de Silje Nergaard

    Lullaby to Erle

    Mothers have woven a black velvet ocean
    And spread it between the night and day shores
    So that children might sleep, gently rocked by the motion
    Of waves beneath boats built by fathers like yours.

    With you safe aboard, by the shore we will linger
    And watch as your breathing it fills up the sail.
    You loosen the moorings, your grip on our finger
    And leave on the velvet a silvery trail.

    Alone on the shore, with our heart close to breaking,
    We stand in the wake as you glide from our reach,
    Calmed by the thought that the voyage your taking
    Will bring you at dawning back safe to this beach.

    We cannot sail with you, be there to guide you
    Or pilot your boat through the black of the night.
    But no ocean can keep you, no darkness can hide you
    Away from our love and its undying light.

    Nana para Erle

    Las madres han tejido un mar de terciopelo negro
    y lo han tendido entre las orillas de la noche y el día
    para que los niños podáis dormir, mecidos suavemente por el balanceo
    de las olas que sostienen barcos construidos por padres como los vuestros.

    Con vosotros seguros a bordo, nos quedamos en la orilla
    y vemos cómo vuestra espiración llena la vela.
    Largáis las amarras, nos cogéis del dedo
    y dejáis en el terciopelo un rastro de plata.

    Solos en la orilla, con el corazón a punto de romper,
    nos quedamos en la estela mientras os vais de nosotros,
    tranquilos por saber que el viaje que iniciáis
    os traerá de nuevo salvos al amanecer a esta playa.

    No podemos navegar con vosotros, estar ahí para guiaros
    o pilotar vuestro barco a través de la noche negra.
    Pero ningún océano puede reteneros, ninguna oscuridad puede
    oculrtaros lejos de nuestro amor y su luz eterna.

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    Olivia, sive porcula heautenpisteuousa

    30 mayo 2011 · Clásicas

    Todos los que frecuentamos bibliotecas y librerías infantiles por aquello de echar de leer a la descendencia conocemos a Olivia, la cerdita en blanco, rojo y negro creada y dibujada por Ian Falconer. Si tuviera que elegir un rasgo distintivo de esta heroína de cuento, no lo dudaría: confía en sí misma más allá de toda verosimilitud, y eso nos la hace simpática, además de real como la infancia misma. Por eso la he titulado, a la manera de Terencio, heautenpisteuousa “que confía en sí misma”.

    Pues bien, me he llevado una alegría al encontrármela en la Feria del Libro en versión latina con el título Olivia: The Essential Latin Edition. La traducción al latín es obra de Amy High y empieza así: “Haec est Olivia. Perita est multarum rerum. Peritissima praesertim in aliis defatigandis. Se ipsam etiam defatigat” (“Ésta es Olivia. Es experta en muchas cosas. Sobre todo es experta en agotar a los demás. También se agota a sí misma”).

    Portada del libro infantil Olivia: The Essential Latin Edition

    Hasta ahora todos conocíamos los Asterix y otros éxitos del cómic traducidos al latín, pero un libro en latín para niños pequeños… demasiado para el corpus. Luego lo he pensado mejor, y es que el libro no es para ellos, sino para mí que me lo he adjudicado sin dudarlo. Aquí la portada y más abajo la referencia bibliográfica por si alguien más disfruta como un niño con estas cosas. Ah, y Amazon.com deja echar un vistazo a alguna de sus páginas. Χαίρετε, digo Salvete.

    Falconer, Ian (2007): Olivia: The Essential Latin Edition. Translated by Amy High. New York: Atheneum Books for Young Readers. ISBN: 978-1-4169-4218-4.

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    Alucina, vecina

    28 abril 2011 · Clásicas

    Me he encontrado con un poeta elegíaco que no sale en los manuales, por ahora. Se hace llamar C. Punkus Maximus Geta o beluosus, es autor del blog Deus ex crapula y, entre otras fruslerías, ha escrito este tetrástico elegíaco:

    τῆς πόλεως νιφετώδους οὔσης, ἔργον ἐπαύθη·
    ἀπράγμων χαίρει τοιγὰρ ὁ δῆμος ὁ πᾶς.
    βαίνων νυν βραδέως ἱερὸν κεκλεισμένον εἶδον·
    συμπαίζουσιν ἴσως τήμερον οἵδε θεοί.

    Me tomo la libertad de traducirlo por primera vez al español:

    Cubierta la ciudad de nieve, he dejado el trabajo;
    cierto es que, indolente, cualquiera disfruta.
    Dando ahora un lento paseo, he visto un templo cerrado:
    hoy incluso los dioses se han tomado fiesta.

    Luego de dejarme anonadado la habilidad del autor, la brevedad y el tono de la obrita me han recordado a un poema del persa Ghiyath al-Din Abu l-Fath Omar ibn Ibrahim Al-Nishaburi al-Jayyam, para los amigos Omar Jayam a secas:

    Confieso que si he entrado, devoto, en la mezquita
    no ha sido únicamente para orar, sino porque cogí
    hace ya algún tiempo de allí un tapiz hermoso.
    El tapiz se hizo viejo… y he vuelto a la mezquita.

    Hubo un tiempo en que aprendí de memoria algunos de sus poemas. ¡Cuánta holganza hay en el mundo, Señor! ¡Pero qué oscuro el mundo sin holganza!

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