Go to content Go to navigation Go to search

Griego para pervertidos

3 noviembre 2013 · Clásicas

Un momento, que esto no es lo que parece. Bajo este título de lo que quiero hablar es de didáctica de las lenguas clásicas. Sabrás, querido lector, que cada vez son más los profesores que propugnan retomar el método activo o natural en la enseñanza del latín y el griego (digo retomar porque es el que usaban, entre otros, los humanistas). Los libros de texto Lingua latina per se illustrata para el latín y Athenaze o Un niño griego en casa para el griego son los más conocidos. Son libros de iniciación, y por eso se usan en bachillerato y, si acaso, en los primeros años de universidad. Pero aún hay sitio para otro tipo de libros, libros de texto —por así decirlo— para adultos.

La idea es de Venus O’Hara, modelo, escritora y dicen que profesora de inglés, que acaba de publicar un libro titulado Inglés para pervertidos (ISBN: 9788425350283). El libro es lo que promete: un método de inglés muy subido de tono, instructivo y muy divertido. Por ejemplo, para practicar las expresiones calificativas el alumno leerá frases como: “This vibrator is much noisier than my last one” y “He is far more interested in his love dolls than in real women” entre otras (p. 81). La edición es, por lo demás, excelente, y está ilustrada con fotografías picantes de la autora que, visto lo visto, es lo que nuestras abuelas definirían como una mujer polifacética o un pendón desorejado (depende de la abuela).

Portada de Inglés para pervertidos de Venus O'Hara

Como la fortuna favorece a los audaces y todo eso, me he liado la manta a la cabeza y he empezado un método activo de griego clásico para adultos que llamaré, para qué complicarme la vida, Griego para pervertidos o Ἑλληνικὰ εἰς αἰσχρούς. He decidido publicarlo con el pseudónimo de Spiridon Triandafilidis, un poco porque este nombre me pone, y otro poco (señorito que es uno) porque no me apetece que me partan la cara por la calle. Por lo mismo, para la portada me he bajado de internet una foto sin derechos de autor de un tío que no se me parece en nada, pero pone cara de vicio. Dicho sea de paso, ha sido una gozada usar en el título el tipo de letra Anaktoria, de George Douros, derivado de las Grecs du roi del gran Claude Garamond.

Portada de Griego para pervertidos de Spiridón Triandafilidis

He empezado ya a redactar ejemplos pensando en los aspectos gramaticales que pueden ilustrar. Pongo a continuación unas muestras para que se me entienda:

  • Καταπίνειν ἢ μὴ καταπίνειν; Ἥδε ἡ ἀμφισβήτησις. Oración nominal.
  • Ἡ ξανθὴ ἀνοητή ἐστιν, ἀλλὰ μύζει ὥσπερ βρῦτον Θρᾷξ ἀνήρ. Proposición subordinada adverbial modal, con referencia cultísima a Arquíloco de regalo.
  • Ὁ ὄλισβος οὕτος, μὰ τὴν Ἀφροδίτην, ἁπαλότερος ἐστιν ἐκείνου οὗ ἔχραον ἐχραόμην τὸ ὕστερον ἔτος. Comparativo de superioridad, atracción del relativo y acusativo de duración.

La verdad es que estoy aprendiendo un montón. El método activo es lo que tiene, te obliga a ampliar vocabulario y a hilar fino y bucear en los matices de las palabras. Por lo demás, como aquí hay mucho tajo para uno solo, he decidido contar con tu ayuda porque sé que lo estás deseando horrores. Así que dejo los comentarios abiertos para que escribas una o más frases de tu invención, con indicación del aspecto gramatical que ilustran (sin traducción al español, por favor, que hay niños escuchando). Y a vivir, que son dos días.

Añadido 20/11/2013. Asistí en la XI Jornada de Cultura Clásica de Sagunto a un taller de Juegos en griego, impartido por Mario Díaz. Nos tocó hacer una redacción sobre la familia que el compañero Miguel Ángel convirtió para regocijo general en familia desestructurada (τάλαν γένος) y sicalíptica. Son de especial mérito el uso del dual, la concordancia en singular con sujeto neutro plural, el genitivo absoluto… Como viene a cuento, aquí va; sin correcciones, que para eso es un ejercicio escolar:

ΤΟ ΗΜΕΤΕΡΟΝ ΤΑΛΑΝ ΓΕΝΟΣ
Ἐν τῷ ἡμετέρῳ γένει ἐσμὲν ἄνθρωποι πέντε. Ὁ πατήρ ὁ Φίλιππος ἐστιν καὶ ἐν τοῖς ἀγροῖς πονεῖ. Ἡ Εὐριδίκη ἡ μήτηρ ἐστὶν καὶ τέκνα αὐτῆς τρία ἐστίν· τὼ μὲν δύω υἱὼ ἔστην ὁ Στέφανος καί ὁ Ἀλέξανδρος, ἡ δὲ θυγάτηρ ἡ Ἑλένη ἐστίν. Οἱ παίδες πολλοὺς ἀναφλασμοὺς ποιοῦνται. Ἡ θυγάτηρ, ἐπεί ὁ πατήρ ἐν τῷ πολέμῳ, σὺν τῷ ὀλίσβῳ παίζεται. Ὁ θεῖος βλέπει τὴν θυγατέρα σὺν τῷ ὀλίσβῳ παίζουσαν. Ἐπεί ὁ πατὴρ ἐκ τοῦ πολέμου ἀπέρχεται, τὸν νέον δοῦλον πολλάκις βινεῖ καὶ εὐρύπρωκτον καὶ καταπύγωνα αὐτὸν ποιεῖ τῶν τέκνων βλεπόντων. Μετὰ δὲ τoῦτο τὸν κύνα αἱρεῖ καὶ εὶς τὸν Κόρινθον ὁρῶντα τίθησι.

Comentarios [11]

---

Superveleros de nombre griego

1 noviembre 2013 · Clásicas

Acabo de leer un artículo sobre los diez mayores barcos de vela privados del mundo y resulta que cinco de ellos, cinco, llevan un nombre de la antigua Grecia, a pesar de que ninguno fue encargado por un griego. Va primero la lista, por orden de esloras expresadas en metros (no en pies como es habitual):

1 Eos, 93 metros.
2 Athena, 90 metros.
3 The Maltese Falcon, 88 metros.
4 M5, 75,2 metros.
5 Phocea, 75,1 metros.
6 Atlantic, 69,2 metros.
7 Vertigo, 67,2 metros.
8 Hetairos, 66,7 metros.
9 Aglaia, 66 metros.
10 Creole, 65 metros.

Traducidos sus nombres al español, son estos cinco: Aurora, Atenea, Focea, Compañero y Brillante. Si nos atenemos a la etimología, también Atlántico es un nombre de origen griego; pero no es lo mismo, en los otros cinco la referencia a la Grecia antigua es consciente. Y eso da para preguntarnos cómo es que… Es fácil, empezando por Odiseo los griegos fueron avezados navegantes y, marinerías aparte, la lengua y la cultura griegas de la antigüedad gozan de un prestigio que no tienen otras lenguas y otros periodos históricos y culturas.

El Eos sólo cuesta 150 millones de euros, pero con su pan se los coman, el barco y los millones. El nombre que más me gusta es el de Focea, porque es difícil no sentir aprecio por quienes fueron los navegantes más aventurados que, sobre el valor y la pericia, sumaron la dignidad de abandonar para siempre su ciudad antes que vivir sometidos a los persas. Pero si tengo que elegir patronear o soñar que patroneo uno de estos veleros, me quedo con el Aglaia, del astillero Dubois, de humilde aparejo bermudiano; es decir, de un solo palo, con velas mayor y génova. Aunque el adjetivo “humilde” no describe muy bien un palo de fibra de carbono hightech de 83 metros de altura.

Foto del balandro Aglaia desde el tope del mástil
Foto © Dubois Naval Architects

Salud y buen viento.

Comentarios [2]

---

Un adefesio

9 octubre 2013 · Clásicas

Ayer fue todo uno: vi la marca de un autobús MAN modelo Stergo ‘ spica y se me encendió la bombilla. ¿Qué Stergo ni qué niño muerto? Ahí lo que pone es… Véanlo ustedes mismos, está en griego, pero un griego disimulado.

Placa con el nombre stergo'spica, un modelo de autobús MAN

Vamos a ver. Ahí lo que pone es σπεύδω ni más ni menos, o sea el verbo griego “ir deprisa, correr”, que para un autobús tiene su tela. La primera letra es una sigma final, cuando debería ser una sigma inicial/media, pero así los que ignoran el alfabeto griego pueden leerla como una “s”. A la segunda letra, la pi, el perpetrador de la idea le ha metido un hachazo en vertical y ha dejado sólo la mitad izquierda, que a resultas de la mutilación se lee como una “t”. De la épsilon nada cabe decir, puesto que se lee como “e” sin ningún problema. A la ípsilon me la han tenido que adelgazar por lo bajo, las caderas digamos, y eso la ha convertido en algo parecido a una “r” del alfabeto latino. Aceptamos pulpo como animal de compañía. La delta no puede ocultar que es una delta. Se muestra tal y como es, sólo que queda rarísima ahí por lo bajo, evocando remotamente a la latina letra “g”, que es de lo que se trataba. Por último, como la omega no la conoce el ignaro destinatario, la cambiamos por una ómicron y aquí Irene y después Gloria. Ahí queda eso, con un par.

Pedazo de adefesio, señores, dicho sea en su acepción de “Persona o cosa ridícula, extravagante o muy fea.” Y ya que estamos, por el mismo precio y en el diccionario de la RAE, me acabo de enterar de que adefesio procede del latín Ad Ephesios, en referencia al título de la epístola que Pablo de Tarso dirigió a los habitantes de la griega Éfeso, quienes se las habían hecho pasar de a metro. Como decía aquel, Nulla dies sine linea.

Comentarios [1]

---

Ἀνακλυσμός / Anaklusmos

28 septiembre 2013 · Clásicas

Por aquí alguien se está metiendo entre pecho y espalda, por riguroso orden de aparición, la saga de novelones titulada Percy Jackson y los dioses del Olimpo, obra de Rick Riordan inspirada en la mitología griega.

Ἀνακλυσμός (leído a la española como “anaklismós”) es el nombre de la espada del protagonista, Percy, una puesta al día del antiguo Perseo, al que aquí presentan como hijo de Poseidón y no de Zeus, entre muchísimas otras libertades. El nombre aparece escrito en la guarda de la espada en rigurosas mayúsculas, tal que así: ANAKLUSMOS (por un poco más lo podían haber escrito en griego: ΑΝΑΚΛΥΣΜΟΣ).

Esta palabra no existía en griego antiguo y por eso es inútil buscarla en los diccionarios. Eso sí, para crearla Riordan partió de una palabra que sí existía: κατακλυσμός “flujo” o “inundación”, que ha dado el español cataclismo, que originalmente designaba una catástrofe producida por inundación. El procedimiento que siguió Riordan para crear el nombre era fácil: a la preposición κατά “hacia abajo” se le opone en griego ἀνά “hacia arriba” (como en cátodo y ánodo), así que a κατακλυσμός, que etimológicamente significa “flujo hacia abajo”, le inventó un antónimo άνακλισμός que se debe entender como “flujo hacia arriba”. Sobre la acepción exacta que el autor quiso dar a este nombre caben pocas dudas. Él mismo, en el segundo volumen de la saga, traduce el nombre de la espada Ἀνακλυσμός al inglés como Riptide, que en la versión española aparece como Contracorriente. Y es una pena, porque el nombre daba para mucho más.

Sostenían los filósofos estoicos que el mundo se ha destruido y vuelto a crear repetidas veces, y que muchas de esas destrucciones se produjeron por inundación. A partir del original κατακλυσμός en el sentido de “inundación catastrófica” se podía nombrar la espada como Desecación, es decir, la que impide la inundación y destrucción del mundo o, en sentido más amplio, la que devuelve al orden lo que el mal entregó al caos. Suena más épico, que es de lo que se trataba. ¿O no?

Comentarios [4]

---

Lapidario náutico, atribuido a Astrámpsico

1 junio 2013 · Clásicas

Me entero por cortesía de Elena de la existencia de un Lapidario náutico en griego, atribuido quién sabe si falsa o acertadamente al escritor de magia alejandrino Astrámpsico. Como no hay, por lo que veo en Google, edición electrónica alguna en modo texto en todo el universo mundo, y mucho menos traducción al español, procedo a proveer al desocupado lector de ambas.

El texto procede de la edición decimonónica de Mely, F. de, Courel, H. y Ruelle, C. E.: Les Lapidaires de L’Antiquité et du Moyen Age Paris, ed. E. Leroux, 1896-1902 aprox., vol. 2, pp. 191-92. Puedes descargar de aquí en formato .pdf las páginas 191 y 192 que contienen este lapidario en concreto.

LAPIDAIRE NAUTIQUE DIT DE ASTRAMPSICHUS

῾Ὀσοι τῶν λίθων εἰς ἀνακωχὴν ζάλης καὶ τρικυμίας θαλάσσης.

1) Ἄνθραξ καὶ χαλκηδόνιος ἀπὸ παιδίου φορούμενος ναυαγήσαντας ὑποβρυχίους οὐκ ἐᾷ γενέσθαι.

2) Ἀδάμας καὶ ὁ γλαῦκος καλούμενος, ὁ ἐν Μακεδονίᾳ περὶ τὸ Πάγγαιον* ὄρος, ὃ χαλάζῃ ἔοικεν ἀποτρόπαιος μεγίστου κλύδωνος καὶ τυφῶνος· τὰ ὅμοια δὲ δύναται καὶ ὁ παρὰ Ἰνδοῖς εὑρισκόμενος ὁ τῷ εἴδει πυρρὸς καὶ ἀργυροειδής· κρείσσων δὲ ὁ σιδηρἰζων.

3) Βήρυλλος ὁ διαυγὴς καὶ λαμπρός, ὁ θαλασσόχρους· γλυφέσθω ἐν αὐτῷ Ποσειδῶν ἐφ ἅρματι διπώλῳ βεβηκῶς καὶ ἐν τοῖς διὰ θαλάσσης ὁδεύουσιν ἀπήμων ταῖς ταραχαῖς ἔστω.

4) Δρύοψ, λίθος ἔχων το μέσον λευκόν· ἁρμόζει καὶ αὐτὸς πρὸς εὔπλοιαν.

5) Κυράλιος σὺν δέρματι φώκης εἰς τὸ καρχήσιον τοῦ πλοίου περιαπτόμενος, ἀντιπάσχει άνέμοις καὶ κλύδωσι, και ἀκαταστασίαις παντοίαις ὑδάτων.

6) Ὀφιόκοιλος λίθος γενόμενος ἐν τοῖς ὄρεσι τῆς Αἰγύπτου· ἔχων ἐν ἑαυτῷ φολίδας διεζωσμένας, καθάπερ ὀφἐως κοιλία. Τοῦτον, ἐάν τὶς ἔχῃ, ἀκίνδυνος ἐν ζάλῃ θαλάσσης διαφυλαχθἠσεται.

7) Ὀψιανὸς λίθος μέλας οὐ λίαν, ἀλλ ὑπόχλωρος εὑρισκόμενος ἐν τῇ Φρυγίᾳ καὶ Γαλατίᾳ. ὃς καὶ πίσσα καλεῖται, διὰ τὸ προστριβόμενον αὐτὸν ὀσμὴν παρέχειν πίσσης. Χρήσιμος δέ ἐστι φορούμενος τοῖς κατὰ θάλασσαν καὶ ποταμοὺς τὴν πορείαν ποιουμένοις.

* Enmienda de Halleux y Schamp, manuscritos πάγιον.

Las piedras para calmar una tormenta y una mar brava:

1) Ántrax y calcedonio, llevados desde la niñez, no permiten que uno se hunda en caso de naufragio.

2) El acero y la piedra que llaman mochuelo, la que se encuentra en Macedonia en torno al monte Pangeo, la que se parece al granizo, protege contra la mayor de las olas y el tifón. También tiene el mismo poder la que se encuentra en la India, la que parece de fuego y de plata, pero es mejor la que parece de hierro.

3) El berilo traslúcido y brillante, el de color verde aguamarina: si se graba en él a Posidón montado en un carro de doble tiro, saldrán ilesos de las dificultades quienes navegan por el mar.

4) El carpintero, una piedra que tiene el centro blanco; esta también va bien para tener una travesía tranquila.

5) El coral, atado con una piel de foca en torno al mástil del barco, contrarresta los vientos y las olas, y todas las perturbaciones de las aguas.

6) La piedra vientre de serpiente que se da en los montes de Egipto. Tiene escamas separadas como las del vientre de una serpiente. Quien la tenga se mantendrá a salvo de la tormenta en el mar.

7) La obsidiana, una piedra no muy oscura, más bien verdosa, que se encuentra en Frigia y en Galacia. También se la llama brea, porque al frotarla expide olor a brea. Conviene que la lleven quienes hacen un viaje por mar o por los ríos.

Dicho sea de paso, buscando documentación del Lapidario, me encuentro en la red un artículo de nombre delicioso y contenido más delicioso aún: “La pizarra visigoda de Carrio y el horizonte clásico de los χαλαζοφύλακες”, de F. J. Fernández Nieto, donde se habla del curioso y descansado oficio de vigilante de tormentas o guardián del granizo. Me lo pido, χαλαζοφύλαξ con una silla de enea por toda dotación y vistas al cielo.

Añadido 1/8/2014. Por si interesa a alguien, que lo dudo, hay una edición reciente, que aprovecho para hacer un par de enmiendas al texto y la traducción. La referencia es Halleux, Robert y Schamp, Jacques (2003): Les lapidaries grecs. Paris: Les belles lettres. ISBN 9782251003573.

Comentarios [2]

---