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Una pintura rupestre descubierta en España, perteneciente al Holoceno temprano, muestra diez figuras con arcos en las manos y una figura solitaria tendida en tierra con lo que parecen ser diez flechas clavadas en su cuerpo. La composición sugiere poderosamente una ejecución y no una muerte en combate. Boehm 1 señala que, entre los grupos recolectores actuales, la ejecución en grupo es una de las formas más comunes de castigar a los varones que intentan exigir para sí una parte desproporcionada de los recursos del grupo.

1 Boehm, Christopher: Moral Origins: The Evolution of Virtue, Altruism and Shame. Nueva York: Basic Books, 2012.

Junger, Sebastian: Tribu. Sobre vuelta a casa y pertenencia. Madrid: Capitán Swing, 2016, p. 31. ISBN 978-84-946453-0-3.

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Escribí hace tiempo aquí un articulito, El olvidado, dedicado a reivindicar la memoria del filólogo José Manuel Pabón, autor del conocido Diccionario Griego-Español usado por generaciones de escolares españoles. Me quedó tras la oreja el mosqueo por un supuesto coautor de las primeras ediciones llamado Eustaquio Echauri. Pues bien, me lo he cruzado de nuevo y… ¡qué sorpresa, es un paisano! Después de investigar un poco, he creado como acostumbro su página en Wikipedia, de la que extraigo aquí lo justo para explicar el cariño que le he acabado cogiendo.

Su apellido dice a las claras que fue un navarro de la merindad de Estella, nacido concretamente en Azcona, un pueblico situado a 11 kilómetros en línea recta de la casa en la que nací. Era un niño pequeño, delgado, pobre y muy listo, rasgos que me lo hacen más cercano por razones obvias. Acabó siendo periodista, corresponsal en el extranjero y más tarde catedrático de instituto y de universidad; también católico y conservador, porque nadie es perfecto. Decían sus allegados que llegó a conocer en distintos grados de profundidad treinta y tres lenguas (33)… información que cogeremos con pinzas quienes nos hemos dejado los cuernos intentando saber algo de seis o siete. Que fue un políglota, catedrático de sáncrito autodidacta sin ir más lejos, no lo pondremos ninguno en duda.

Retrato+al+óleo+de+Eustaquio+Echauri,+obra+de+Javier+Ciga+(1912+aprox.)
Retrato al óleo de Eustaquio Echauri © Javier Ciga, circa 1912.

Y además tenía ese rasgo de carácter —que cabe tildar de chifladura— necesario para sacar gusto de hacer no uno sino dos diccionarios. Porque no solo fue coautor con José Manuel Pabón de las primeras versiones del Diccionario griego-español, con suplemento de formas verbales y un apéndice gramatical (este debido a un joven Manuel Fernández Galiano), sino que fue autor único del más conocido y aún usado Diccionario manual latino-español español-latíno (Sevilla, 1939). La editorial Vox, como hizo en los de otras lenguas, relegó el nombre de su autor a las páginas interiores, al prólogo, consiguiendo que lo llamemos «diccionario Vox» sin mayores distingos, y no «el Echauri» como deberíamos. Hoy se vende con el título Diccionario esencial latino-español español-latino, para diferenciarlo del Diccionario ilustrado latino-español español-latino de la misma editorial, que es más completo y algo más caro. Por compararlos:

ab-erro 1: alejarse, desviarse, extraviarse, distraerse.ab-erro 1: intr. alejarse del camino : (pecore, del rebaño) extraviarse; || apartarse (a regula, de la regla); alejar el pensamiento, distraerse (a miseria, de sus penas).
Portada+del+diccionario+esencial+latino-español+español-latino,+de+Eustaquio+EchauriPortada+del+Diccionario+ilustrado+latino-español+español-latino

Acabo con una invitación que dirijo a mis paisanos filólogos clásicos, tanto los hablantes de lengua romance como los de vasca. Dentro de siete años, en 2023, se cumplirán setenta años de la muerte de Eustaquio Echauri, y sus obras pasarán automáticamente al dominio público. Sería bonito que la Institución Príncipe de Viana —¿quién si no?— tuviese preparada para entonces una edición electrónica de acceso libre y en línea de su diccionario latino, para uso y disfrute del universo mundo. Yo, por mi parte, prometo visitar Azcona este verano e investigar cuál fue la casa natal de Eustaquio, si sigue en pie, si quedan descendientes… y mirar Montejurra y Monjardín a lo lejos con los ojos de ese niño que se imaginaría pastor o labrador en su edad adulta, sin saber que la vida lo sorprendería tanto. Pero ya es suficiente, paciente lector. Vale.

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No lo había hecho en años porque, cuando un diseño funciona ¿para qué estropearlo? Pero tocaba cambiar un poco el diseño y bastante más el código para hacerlo más «responsivo» o adaptable. Este palabro, adaptado del inglés responsive web desgin se refiere al diseño web que se adapta al dispositivo con el que se está visualizando la información. La razón obvia, que cada vez más gente ve internet con el móvil y las tabletas. El objetivo está conseguido, y el sitio Websitegrader.com da ahora al blog un 90 sobre 100, a falta únicamente de que contrate un certificado SSL (lo que añade una «s» al https://…). No tengo ninguna prisa por sacarme uno.

A pesar de todo, me gustaba más el diseño anterior, más sencillo que este, a pesar de que le sobraba una columna. Tal vez ese reparo me ha tenido algunos meses sin publicar nada… No sé. Sea de ello lo que fuere, dejo para mi recuerdo una captura de pantalla, la del artículo “Vocabulario náutico del griego antiguo”, al que le tengo mucho cariño por obvias razones náutico-filológicas. !Que siga la fiesta!

Captura+de+pantalla+de+Website+Grader+con+90+sobre+100  Captura+de+pantalla+del+blog+pompilo%3A+15%3A03%3A2014

Y hablando de todo un poco… He descubierto la combinación de teclas para escribir comillas españolas, o sea «estas» que franceses e ingleses llaman guillemets. En un Mac con teclado español se obtienen presionando Alt + Shift y luego las teclas de acento agudo y cedilla. Purismo ortotipográfico lo llaman. Pues sí, ¿qué pasa? :P

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Ando escribiendo un articulillo sobre la obsesión que tanto me da de pensar y de entretener. Y mi hijo, que está adolescente y pasa de mí, pero me [ad]mira secretamente con el rabillo del ojo y me ha visto escribir como un poseso, me pregunta si alguien más en el mundo sabe lo que yo: eso de que dando vuelta a los barcos se hicieron los primeros templos griegos.

— Pues no… Bueno, saber… A alguno se lo he contado, pero la mayoría no se lo cree.
— ¿Entonces eres el único que lo sabe? ¿De todo el mundo?
— Sí, más o menos. Que se lo cree, sí.
— Entonces algún día dirán que tú eres el padre de la barcotechología, ¿no?

Barco+volteado+y+varado+sobre+soportes%2C+supuesto+origen+del+templo+griego

Barcotechología… ¡Qué grande mi chico! Un niño casi y ya anda inventándose neologismos como su padre. Claro que yo soy un rancio (profesor de griego, no diré más) y tengo que escribirlo a la culta: nautegología (del griego ναῦς ‘barco’, τέγος ‘techo’, λόγος ‘palabra, estudio’ y el sufijo -ía formador de sustantivos abstractos femeninos) designa el “estudio del uso de barcos volteados como tejado de edificos monumentales”. Claro que, en sentido esctricto, tal vez no haga falta neologismo alguno, porque quiero creer —sería bonito, pero no puedo asegurarlo— que “arquitecto” significa ya en griego ‘el que hace un techo con la ἀρχή’, tal vez la ‘nave insignia’.

Pero sí, soy el orgulloso padre de ambos: de la barcotechología y del niño que la nombró. :D

Post data. Lo que me recuerda a aquella que decía en Twitter que “Lo bueno de haber estudiado Filología Hispánica es que puedo inventarme las palabras que me salgan del porroncho”.

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Leo que 200 niños, convenientemente manipulados por sus mayores (la aclaración y la mala leche son mías), han dado a luz el llamado Manifiesto de Santander. Entre las perlas del manifiesto de los mayores que se expresan impostando la voz de los menores a su cargo, me subleva esta, mal redactada para más inri:

Fomentar la mediación en los casos de acoso escolar, escuchando a ambas partes, tanto la del acosador como la del que ha sufrido el acoso.

Otra vez la maldita —cobarde, calculada— equidistancia. Digo yo que, cambiando objetos y sujetos, la misma recomendación sirve para otros conflictos, tales que: “Fomentar la mediación en los casos de violación, escuchando a ambas partes, tanto al violador como a la víctima de violación”. O bien, y esta se la regalamos a Amnistía Internacional, que lo agradecerá a buen seguro: “Fomentar la mediación en los casos de tortura, escuchando a ambas partes, tanto al torturador como a la víctima de las torturas”.

En caso de acoso escolar, como de violación o tortura, lo prioritario es detener el acoso, la violación y la tortura, protegiendo a la víctima del victimario, en segundo lugar atender a la víctima y promover su recuperación y, en último lugar, hablar con el agresor e intentar curarlo de sí mismo. Es cierto que, en el acoso escolar, el agresor también es un niño sujeto de derechos, como el violador y el torturador son personas y sujeto de derechos, pero la necesidad de ayuda de unos y otros no son comparables en absoluto. En caso de no tener claras las prioridades, el riesgo es obvio: el desamparo de la víctima que, por lo pronto, acaba ocupando el último lugar en la frase “…escuchar a ambas partes, tanto al acosador como a quien ha sufrido el acoso”. ¡Qué gran delator el lenguaje, qué transparente!

Hacemos mal en llamarlo “corrección política” cuando su nombre real es “cálculo político”: los acosadores, varios, acostumbran a ser más que la víctima, una, y por eso son muchos más los padres de acosadores con derecho a voto en el consejo escolar, en la junta de distrito, en las elecciones municipales… y no es cuestión de que se enfaden y perdamos sus votos.

Por cierto, que unos niños mentalmente sanos lo que piden, si les dejan sueltos, es más recreo, más vacaciones, más videojuegos con más sangre, más tele, más grasas trans, más chuches… Anda, @perezreverte, escríbete algo.

Añadido 2/12/2016. Quien tenga un rato puede oír una excelente conversación sobre abusos sexuales en la infancia con Margarita García Marqués, de ASPASI, y Alicia en Mágica Vida 31 (minutos 11 a 54). Más que una gran profesional, probablemente una mujer sabia.

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