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Μία παροιμία καθ᾽ἡμέραν

19 mayo 2015 · Clásicas

Es decir, un refrán al día. Muchos usamos en alguna de nuestras páginas web el Greek Proverbs Widget de Laura Gibbs, un pequeño código que muestra cada día del año, o aleatoriamente, un refrán griego de los recopilados por el bizantino Miguel Apostolios, con su traducción al latín. El resultado es éste:

10.9: Ἤως ὁρῶσα τὰ νυκτὸς ἔργα γελᾷ. Aurora videns noctis opera ridet.

Me he propuesto crear una versión más asequible para los alumnos de secundaria, que incluya la traducción del refrán al español. Y ponerla a disposición de cualquiera para que luzca tal que así:

10.9: Ἤως ὁρῶσα τὰ νυκτὸς ἔργα γελᾷ. El amanecer se ríe viendo lo que hizo la noche.

Técnicamente no hay ninguna dificultad. El código necesario está disponible aquí: greekproverbday.js. Sólo hay que sustituir las traducciones latinas por las españolas. Para no hacerlo solo, he creado una página en la wiki de mi centro titulada Refranes griegos. Si quieres colaborar, te registras y editas. Es divertido, instructivo y quién sabe si útil. Para poner a uno en su sitio, por ejemplo, nada como dar un puñetazo en la mesa y tronar: Ἐδίδαξά σε κυβισᾷν, καὶ σὺ βυθίσαι με ζητεῖς. Lo que viene a significar: “Yo te enseñé a mear y tú quieres inundarme”.

Cuando todos los refranes estén traducidos, sin prisa ninguna, publicaré el código para que quien quiera lo ponga en su página. Claro que, como reza el dicho, πλίνθον πλίνεις, que a mí me recuerda la letra de esa jota entre surrealista y esotérica:

Como sé que te gusta el arroz con leche,
por debajo la puerta te echo un ladrillo.

Salud.

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Kano: un juguete para pequeñas ingenieras

11 diciembre 2014 · Varia

He descubierto en Hipertextual un juguete alucinante. Me lo regalaría yo si tuviera menos años. Es más, puede que aún me lo regale. Sólo cuesta 150 pepinos (europeos, o sea, euros). Se llama Kano y es un kit de montaje para hacer un ordenador personal, que consta de teclado, altavoz, carcasa, placa madre, unidad wifi y cableado. Una vez montado corre con un sistema operativo Debian mínimo, y permite jugar al Pong (la bolita de tenis prehistórica), al imprescindible Minecraft (a los niños les encanta) y navegar por internet con Chrome.

Captura de pantalla de Kano

Yo además he flipado cantidad con la página web. Enseña el producto en todas sus fases de montaje, y la secuencia se maneja con el cursor, que al subir y bajar monta y desmonta el aparatejo. Flipante. What a wonderful world!

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Diez años ya…

19 noviembre 2014 · Red

Hoy hace diez años, en torno a las 13 horas del 11 de noviembre de 2004, inauguré este blog que predije “de incierto futuro”. Lo abrí en Blogger, pero un año después lo trasladé (artículo a artículo, comentario a comentario) a este subdominio propio.

Al trasladarlo aquí mimé el diseño. Para la estructura me conformé con la instalación por defecto del programa Textpattern con el que lo gestiono. Por lo que hace al aspecto, me apropié de la escueta paleta de colores (negro, rojo y gris) del blog Orsai de Hernán Casciari, y para las ilustraciones no lo dudé: las fotos de mis hijos y los rayajos ingenuos, y por eso llenos de vitalidad, del —por aquel entonces— pequeño Juan. Creo que el diseño ha funcionado, y la prueba está en que, como ocurre con los aciertos, en todos estos años apenas he sentido la necesidad de cambiar nada.

Laura con un perro Sol de Juan Cohete dibujado por Juan

A día de hoy el archivo dice que se han publicado 176 artículos y 639 comentarios. Son muchos. Yo mismo califiqué este esfuerzo con una cita —ande o no ande, siempre pedante— de Séneca: «¿A cuántos su elocuencia y su interés diario por dar muestra de su inteligencia deja exangües!» (De brevitate vitae II.4; trad. Carmen Codoñer). Ha merecido la pena, por supuesto. Aunque disfruto escribiendo, me falta el gen de la tenacidad, y aparentemente sólo soy capaz de abordar géneros breves, como la poesía y éste del columnismo. Los primeros años escribía con niños que gateaban entre mis piernas o dormitaban a mi lado saciados de vida como morsas; escribir era entonces una forma de tomar un poco de aire. También una forma de ampliar horizontes, salir de casa y hacer buenos amigos: Carlos, Ana, Sebastià, Luis, Olga… por orden aproximado de aparición, en la blogosfera primero y luego en mi vida. Fue un invento muy divertido éste de Χείρων·Chiron, que ahora boquea. Y también ha sido siempre divertido dar rienda suelta aquí a las pasiones —el mar, la filología, los libros…— como quien eyacula en palabras una vida que le desborda.

En la sucesión de posts soy capaz de reconstruir el paso de los años y la biografía: en mi tercer post presenté a una tal Wikipedia; con seis años Juan dibujaba (y acompañaba de aparato editorial) su visión de El Ades; me rompí un poco algunas veces y otras me reí a lo grande (nací gamberro en un cuerpo de niño)… lo normal. Coqueteé hace tiempo con la idea de que este blog nació siendo el primero de clásicas escrito en español del mundo, pero un día que lo investigué en serio di con otro que me precedió; sólo que he olvidado cuál era.

Y ya vale, que le den morcilla a la nostalgia que es, de entre las emociones, una de las más baratas. Me sirvo un Oporto y mañana será otro día si Circe quiere. Me pido otros diez años más de blog y vida por lo menos. Besos a todos mis lectores y compañeros de viaje de estos años. Os quiero mucho.

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Jot down

18 noviembre 2014 · Clásicas

Este anglicismo en crudo es el nombre de la revista en línea española Jot Down, Contemporary Culture Magazine, que tiene también su versión en papel (a precio de coleccionista o, por decirlo también crudamente, casi de mecenas). Es buena, incluso a veces muy buena; de hecho aspira, en sus palabras, a ser el equivalente al New Yorker en español. Parece obra de periodistas en precario, por esto de la crisis devastadora del oficio, que han decidido hacer lo que les gusta e intentar ganarse la vida con ello. Publican en Jot Down firmas de lujo como Arcadi Espada, Enric González, Manuel Jabois y muchos otros que desconocía. Se les podría reprochar que recurran como paletos al anglicismo incluso en el subtítulo, pero entiendo que se trata de un reconocimiento: la segunda mitad del siglo XX y la cultura contemporánea hablan inglés norteamericano. Han sacado portadas gloriosas como ésta, siempre en un posibilista blanco y negro:

Portada de la revista JotDown, número 5

Pero me interesa sobre todo la etimología del anglicismo: to jot down “anotar, escribir a vuelapluma” que es buena definición del oficio del periodista, quien todo lo escribe bien o mal pero siempre corriendo. Le echas este bocado a un helenista y lo raspa hasta los huesos: jot down sólo puede ser una iota suscrita y, convertida en verbo, designar la acción de ir poniendo las iotas suscritas pertinentes a un texto que carece de ellas, algo así como “corregir” o “puntualizar”. Sé de lo que hablo porque una vez al año me dedico a eso mismo, a corregir ejercicios de declinaciones y a reponer a toda velocidad esas iotas suscritas del dativo singular del artículo y de los adjetivos y sustantivos de la primera y segunda declinación (esos que en tiempos gloriosos llamábamos temas en alfa y ómicron).

El Online Etymology Dictionary sólo reconoce que deriva del término iota, por cuanto es la letra más pequeña del alfabeto griego y, de ahí que signifique, dicen, “escribir abreviadamente”. Pero si la iota les parece pequeña, qué no les parecería una iota suscrita si supieran que tal cosa existe. Ya en Mateo 5:18 se menciona la iota como prototipo de nonada, y yo diría que se refiere a la suscrita, pues se equipara a una tilde: «En verdad os digo que, mientras existan el cielo y la tierra, ni una iota ni una tilde se quitarán de la ley hasta que todo se cumpla». Pues eso, que mucho contemporary magazine, pero da gozo ver que siempre acabamos regresando al idioma original: ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ λόγος… Juan 1.1.

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Héroes (casi) anónimos

8 noviembre 2014 · Clásicas

En el ámbito de la biología se da un nombre específico, “naturalista”, a los aficionados a la disciplina que no tienen estudios universitarios de esa materia. El término no tiene para nada la connotación peyorativa que acompaña a menudo al término “aficionado”, que es el único disponible en otras disciplinas. Pues bien, aunque a menudo criticada por sus errores, Wikipedia es en gran medida obra y mérito de grandes aficionados, a los que en algunos casos cabe tildar de héroes prácticamente anónimos, porque su firma queda oculta entre bambalinas, tras el enlace “Ver historial”, y su contribución sólo es conocida por los afines.

Cuando uno se encuentra en WP:ES (Wikipedia en español para los amigos), que reconozco que es mucho encontrarse, con la insignificante ciudad griega de Ocolo

Ocolo (en griego, Ὄκωλον) fue una antigua ciudad griega de Tracia. La única fuente que atestigua la ciudad es un fragmento de las Filípicas de Teopompo recogido por Esteban de Bizancio que la asocia a la ciudad de Eretria (1). Se desconoce su localización exacta pero del fragmento de Teopompo se infiere que se trataba de una colonia de Eretria ubicada en Tracia (2).

(1) Esteban de Bizancio 488,11.
(2) Mogens Herman Hansen & Thomas Heine Nielsen (2004). «Thrace from Axios to Strymon». An inventory of archaic and classical poleis (en inglés). Nueva York: Oxford University Press. p. 849. ISBN 0-19-814099-1.

Cuando uno se encuentra algo así, digo, agradece mental y fugazmente la información, si es bien nacido, y a otra cosa mariposa… pero rara vez se ocupa de saber cómo pudo y quién molestarse en poner semejante información ahí.

El aficionado a la cultura clásica a quien, tras tanta introducción, quiero rendir tributo se hace llamar Dodecaedro y es uno de los miembros más activos del Wikiproyecto Grecia Antigua. A comienzos de este año lanzó un reto dirigido a sí mismo y quien quisiera ayudarle, el reto 2014, consistente en añadir a WP:ES ciudades griegas de la antigüedad hasta incluir todas las mencionadas en el tocho de 1.396 páginas An inventory of archaic and classical poleis de Mogens Herman Hansen & Thomas Heine Nielsen (Nueva York: Oxford University Press. 2004. ISBN 0-19-814099-1); y, por si le quedaba hambre para un poco más, mejorar la información de las que ya estaban, incluyendo imágenes, o más datos, o referencias, o las coordenadas de su localización.

Portada de book An Inventory of Archaic and Classical Poleis

La magnitud del reto es de este calibre: el tocho incluye noticia de 1.035 ciudades y había en Wikipedia unas doscientas. Dodecaedro, con el estímulo inicial y la ayuda ocasional del usuario Dorieo y rarísima mía, ha añadido hasta ahora la friolera de 799 ciudades griegas de la antigüedad a WP:ES. Ante semejanza hazaña (luego llaman trabajos a los de Heracles), bien cabe coger brocha y un bote de pintura roja y hacer de noche en la pared de un naós, el del Hefestión ateniense sin ir más lejos, una pintada tal que:

ΔΩΔΕΚΑΕΔΡΟΣ
ΚΑΙ ΔΟΡΙΕΥΣ
ΗΡΩΕΣ ΕΙΣΙΝ

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